El 12 de marzo de 2025, la Unión Europea (UE) anunció medidas de represalia valoradas en 26.000 millones de euros en respuesta a los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio europeos. Estas contramedidas afectarán a una amplia gama de productos estadounidenses y se implementarán en dos fases a partir del 1 de abril.
Detalles de las contramedidas de la UE
La primera fase, que comenzará el 1 de abril, reintroducirá una lista previamente congelada de productos estadounidenses que estarán sujetos a nuevos impuestos. La segunda fase se implementará a mediados de abril, tras consultas para identificar más bienes y productos a incluir, que abarcan desde electrodomésticos y artículos de cuero hasta productos agrícolas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha criticado los aranceles de Trump como “impuestos perjudiciales” y ha subrayado que la respuesta europea será “contundente pero proporcionada”.
Impacto en los consumidores europeos
Estas medidas podrían provocar un aumento en los precios de productos de consumo como vaqueros y coches, lo que se traducirá en un mayor coste de vida. Los economistas temen que esta situación solo traerá perdedores.
Reacciones de Estados Unidos y perspectivas futuras
La administración del presidente Donald Trump ha defendido los aranceles como una medida para proteger la industria nacional y reducir el déficit comercial. Sin embargo, la escalada en las tensiones comerciales podría tener repercusiones negativas para ambas economías. La UE ha expresado su disposición a negociar una solución que evite mayores daños económicos, pero ha dejado claro que no dudará en defender sus intereses comerciales.
La situación actual marca una escalada de la disputa comercial entre EE.UU. y la UE, con múltiples intentos fallidos de negociación por parte europea. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de esta guerra comercial y sus posibles consecuencias en la economía global.


