Yucatán

38 años en el estadio de la prensa libre

38 años de periodismo independiente en Yucatán: libertad de prensa, evolución digital y compromiso con la verdad

Por Rodrigo Menéndez Cámara · 27/9/2026 01:29
38 años en el estadio de la prensa libre

Treinta y ocho años no se cumplen todos los días. Para un medio de comunicación, cuatro décadas significan mucho más que el paso del tiempo. Son miles de historias contadas, acontecimientos que alguna vez fueron noticia y hoy forman parte de la historia, personajes que llegaron y se fueron, gobiernos de todos los colores, momentos de prosperidad y de crisis, cambios tecnológicos y, sobre todo, generaciones de lectores que nos han permitido entrar a sus hogares y formar parte de sus vidas. La Revista cumple treinta y ocho años. Y llegamos a este aniversario con la misma convicción con la que comenzó esta historia: la libertad de expresión no se negocia. Hace casi cuatro décadas, Eduardo Menéndez Rodríguez tuvo la visión y el valor de fundar este medio. Lo hizo en una época muy distinta a la actual, cuando publicar, cuestionar y ejercer el periodismo independiente exigía abrir espacios donde muchas veces no los había. Ese espíritu fundacional permanece. Eduardo Menéndez entendió que un medio no debía existir para complacer al poder, sino para informar a la sociedad; que podía equivocarse, rectificar y evolucionar, pero nunca renunciar a su derecho de preguntar, investigar, opinar y publicar. Mucho ha cambiado desde entonces. Pasamos del papel y las largas jornadas de cierre a la inmediatez de internet; de esperar una nueva edición a informar minuto a minuto; de las fotografías reveladas y las páginas impresas a las redes sociales, el video, la televisión, la radio y las nuevas plataformas digitales. Pero hay algo que no debería cambiar jamás: el periodismo necesita libertad. Por eso nos gusta pensar que estos treinta y ocho años los hemos vivido en el estadio de la prensa libre. Un estadio donde no siempre se gana. Donde hemos recibido aplausos y críticas. Donde algunas de nuestras publicaciones han incomodado y otras han provocado debates. Donde también hemos cometido errores y hemos aprendido de ellos. Porque ejercer la libertad de prensa no significa tener siempre la razón. Significa tener siempre el derecho —y asumir la responsabilidad— de buscarla. Durante estas casi cuatro décadas hemos visto transformarse a Yucatán, a la Península y a México. Hemos entrevistado a protagonistas de la vida pública, acompañado grandes acontecimientos y abierto nuestras páginas a voces distintas. Hemos sido testigos y, en alguna medida, cronistas de nuestro tiempo. También hemos entendido que la independencia no consiste en no tener opiniones. Consiste en que nadie desde el poder, desde los intereses económicos o desde cualquier grupo pueda dictarnos qué debemos pensar, preguntar o publicar. Hoy La Revista es distinta a aquella que nació hace treinta y ocho años. Tenía que serlo. Una publicación que no cambia con sus lectores termina hablando sola. Llegaron nuevas generaciones, nuevas tecnologías y nuevas maneras de contar historias. Hoy La Revista vive en papel, en internet, en las redes, en televisión, en radio y en cada plataforma donde exista una audiencia dispuesta a escuchar, leer, debatir y participar. Pero seguimos llevando el mismo apellido periodístico que nos dejó nuestro fundador: libertad. En este aniversario queremos recordar especialmente a Don Eduardo Menéndez, porque detrás de toda institución existe alguien que alguna vez tuvo que imaginarla cuando todavía no existía. Y también queremos agradecer a quienes han construido esta historia: periodistas, reporteros, fotógrafos, diseñadores, colaboradores, anunciantes, amigos y, especialmente, nuestros lectores. Algunos nos acompañan desde los primeros números. Otros apenas nos descubrieron en una pantalla. Todos forman parte de estos 38 años. No queremos celebrar mirando solamente hacia atrás. Un aniversario también obliga a preguntarnos qué sigue. Y nuestra respuesta es sencilla: Seguir. Seguir preguntando. Seguir contando historias. Seguir abriendo espacios a distintas voces. Seguir evolucionando. Seguir defendiendo el derecho a informar y a opinar. Porque podrán cambiar los gobiernos, las tecnologías, las plataformas y hasta la manera en que consumimos las noticias. Lo que nunca debe cambiar es la libertad para contarlas. Hoy, después de 38 años, La Revista sigue en la cancha. Y mientras haya una historia que contar, una pregunta que hacer o una verdad que buscar, seguiremos jugando en ese estadio, el de la prensa libre. Gracias por acompañarnos durante estos primeros treinta y ocho años. 38 años de periodismo, historia y libertad.

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