Alemania acusa formalmente a Rusia del ataque con drones al aeropuerto de Leipzig/Halle
Berlín y Moscú cerraron sus centros culturales mutuos, mientras la OTAN advierte sobre 151 casos de sabotaje ruso en Europa desde 2022
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, atribuyó directamente a Rusia el ataque con un dron cargado de explosivos contra el aeropuerto de Leipzig/Halle, ocurrido el mes pasado, y lo calificó como parte de un patrón conocido de operaciones híbridas rusas en Europa.
El señalamiento eleva la tensión entre Moscú y Berlín, que ya cerraron sus respectivos centros culturales, incluido el consulado ruso en Bonn. El aeropuerto señalado ha funcionado como punto logístico de apoyo militar a Kiev, lo que agrava la lectura política del incidente.
El embajador de Estados Unidos ante la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Matthew Whitaker, describió el hecho como una de las acciones híbridas más preocupantes registradas en Europa y advirtió que este tipo de agresiones no serán toleradas. Moscú negó cualquier implicación y calificó las acusaciones alemanas de infundadas.
El centro de estudios Globsec, con sede en Bratislava, documentó 151 casos de actividad rusa contra Europa entre febrero de 2022 y febrero de 2026, entre ellos intentos de asesinato, sabotajes e incendios provocados, aunque estima que la cifra real podría ser mayor. La analista Emily Ferris, del centro de estudios británico RUSI, sostiene que Moscú busca generar discordia en Occidente y elevar el costo del apoyo de la OTAN a Ucrania sin cruzar el umbral de una guerra abierta.
Polonia, pieza clave en la logística de suministros a Ucrania, calificó en noviembre de 2025 una explosión en una línea ferroviaria como un acto de sabotaje sin precedentes atribuido a Rusia, lo que Moscú también negó. El gobierno polaco desplegó hasta 10,000 soldados para proteger infraestructura crítica y en enero firmó contratos por más de 4,000 millones de dólares en sistemas antidrones para su frontera oriental.
Gobiernos europeos han denunciado además campañas de desinformación vinculadas a Rusia mediante cuentas falsas y contenido generado con inteligencia artificial. Francia investiga presuntas operaciones de injerencia rusa dirigidas contra figuras políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en lo que analistas describen como una estrategia sostenida para debilitar la cohesión europea frente a Ucrania.