Ayuntamiento de Campeche admite fallas de agua potable en la colonia 20 de Noviembre
El secretario Vicente Cruz Ramírez atribuye el desabasto a la falta de mayor volumen y remite el caso al Smapac
El secretario del Ayuntamiento de Campeche, Vicente Cruz Ramírez, reconoció que persisten fallas en el suministro de agua potable en varias colonias de la capital, entre ellas la 20 de Noviembre, donde los vecinos llevan al menos una semana sin recibir el servicio.
El funcionario señaló que corresponde al Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Campeche (Smapac) atender la situación, pues desconoce las causas específicas del desabasto en esa zona. "En el 20 de Noviembre tendríamos que checarlo con Smapac para ver qué está pasando ahí, pero siempre se ha atendido puntualmente la situación del agua", expresó, sin precisar una fecha para resolver el problema que afecta a las familias de la colonia.
Cruz Ramírez admitió que, pese a las inversiones en infraestructura hidráulica, todavía hay sectores de la ciudad donde resulta difícil garantizar el abastecimiento. Explicó que el principal obstáculo es la falta de un mayor volumen de agua por segundo, insuficiente ante el crecimiento de la demanda poblacional.
Como parte de las obras realizadas, el secretario mencionó los trabajos de infraestructura hidráulica en las zonas de Bellavista y Santa Lucía, orientados a mejorar la distribución del líquido y avanzar hacia un servicio continuo sin depender del sistema de tandeo. También citó la obra que corre desde la avenida López Portillo hasta la zona de la escuela del Instituto Campechano, la cual, dijo, permitirá mayor capacidad de distribución cuando entre en operación el acueducto de Hobomó.
El acueducto de Hobomó, proyecto estatal iniciado durante la administración anterior, continúa sin funcionar pese a su relevancia para resolver el abastecimiento en la capital campechana. Cruz Ramírez no detalló las razones del retraso, aunque afirmó que la obra recibe actualmente trabajos de rehabilitación.
El funcionario advirtió que el crecimiento habitacional, impulsado por los programas de Bienestar y del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), podría agravar el problema. Explicó que los nuevos desarrollos obtienen permisos del Ayuntamiento, pero el volumen de agua disponible ya está destinado a cubrir las necesidades de la población actual, por lo que un aumento de viviendas sin mayor disponibilidad del líquido reduciría la presión en la red y afectaría a más familias.