Banxico anticipa una pausa prolongada: tasa de interés seguiría en 6.5%
El Banco de México (Banxico) anticipó que la tasa de interés de referencia podría permanecer sin cambios durante las próximas reuniones, luego de que su Junta de Gobierno mantuviera por unanimidad el indicador en 6.5% en su decisión de política monetaria de agosto. El banco central considera que el actual nivel continúa siendo adecuado ante los riesgos inflacionarios y la incertidumbre económica internacional.
De acuerdo con las minutas de la reunión publicadas este jueves, la institución adoptó una postura cautelosa pese a la reciente moderación de la inflación. En su anuncio del pasado 6 de agosto, Banxico señaló que “será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual”, al considerar que la postura monetaria vigente permite enfrentar los retos del entorno macroeconómico.
La inflación general en México disminuyó de 3.55% en la primera quincena de junio a 3.10% durante la primera mitad de julio, mientras que la inflación subyacente pasó de 4.12% a 3.95% en el mismo periodo. Sin embargo, las autoridades monetarias mantienen su atención sobre los precios de los servicios, uno de los principales obstáculos para lograr una reducción sostenida de la inflación.
Entre los sectores que continúan mostrando presiones se encuentran restaurantes, hoteles y transporte aéreo. La inflación de los servicios se ha mantenido por encima del 4% desde finales de 2021, situación relacionada, entre otros factores, con el ajuste gradual de los precios y los mayores costos que enfrentan las empresas.
Banxico también modificó sus previsiones sobre el momento en que la inflación regresará a su objetivo de 3%. Ahora estima que la inflación general alcanzará esa meta durante el cuarto trimestre de 2027, debido a que el proceso de desaceleración de los precios será más gradual de lo previsto anteriormente.
Entre los principales riesgos al alza para la inflación se encuentran la persistencia de la inflación subyacente, posibles disrupciones derivadas de políticas comerciales, los conflictos geopolíticos, afectaciones climáticas, mayores costos y una eventual depreciación del peso. En sentido contrario, una actividad económica más débil en México o Estados Unidos y la fortaleza de la moneda mexicana podrían contribuir a reducir las presiones sobre los precios.
El peso mexicano se ha fortalecido cerca de 6% durante el año, mientras que la economía registró una recuperación durante el segundo trimestre tras la contracción observada en los primeros tres meses de 2026. Pese a esta mejoría, Banxico continúa identificando condiciones de holgura y riesgos a la baja para la actividad económica, por lo que la evolución de la inflación y del entorno internacional será determinante para futuras decisiones de política monetaria.