Cangrejo herradura, un “fósil viviente” amenazado por la pesca de pulpo en Quintana Roo
El cangrejo herradura, una especie que ha sobrevivido durante cientos de millones de años, enfrenta una creciente amenaza en la laguna Chacmuchuch, en Quintana Roo, debido a su captura para ser utilizado como carnada en la pesca de pulpo. La situación preocupa por tratarse de una de las poblaciones que todavía conserva la Península de Yucatán y por la presión que distintas actividades humanas ejercen sobre su hábitat.
De acuerdo con información del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), la sobreexplotación de estos ejemplares por parte de pescadores de la región representa uno de los principales riesgos para su conservación. La especie, cuyo nombre científico es Limulus polyphemus, se encuentra contemplada dentro de la NOM-059-Semarnat y es conocida localmente como cacerolita de mar, mex o, entre algunos pescadores, “cucaracha de mar”. Su presencia se concentra en zonas como la laguna Chacmuchuch e Isla Blanca, donde encuentra aguas poco profundas, arena y fango adecuados para alimentarse y reproducirse.
Pescadores de la zona han solicitado una mayor vigilancia por parte de autoridades como la Secretaría de Marina, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, ante la preocupación por la extracción de ejemplares. Investigadores han señalado que, además de la captura para carnada, el crecimiento de desarrollos hoteleros en las costas representa otra presión para la especie y para los ecosistemas donde habita.
El cangrejo herradura es considerado un organismo de gran importancia evolutiva. Sus antepasados existen desde hace más de 350 millones de años y se han encontrado fósiles de organismos prácticamente idénticos con una antigüedad aproximada de 100 millones de años. Esa capacidad de adaptación le permitió sobrevivir a grandes transformaciones del planeta y a diversas extinciones masivas, pero actualmente sus poblaciones enfrentan una disminución en algunos de sus últimos refugios.
A estas amenazas se suma la contaminación. Investigaciones recientes también estudian los efectos que los microplásticos pueden provocar en ejemplares juveniles expuestos durante periodos prolongados a partículas de polietileno. Aunque en México no existe una industria legal dedicada a extraer su característica sangre azul, utilizada internacionalmente en aplicaciones biomédicas, la captura furtiva para emplearlo como carnada continúa representando una presión para sus poblaciones en la Península de Yucatán.
La conservación del cangrejo herradura depende tanto de una mayor vigilancia como de la protección de las zonas costeras y lagunares donde completa su ciclo de vida. Una especie que ha logrado permanecer en el planeta durante millones de años enfrenta ahora amenazas directamente relacionadas con la actividad humana, lo que vuelve fundamental reducir su captura y preservar los ecosistemas en los que todavía encuentra refugio.