Quintana Roo

Cenote Amtun, en Dzula, permanece descuidado pese a su potencial turístico y cultural

A 30 kilómetros de Felipe Carrillo Puerto, el sitio carece de proyecto ejidal consolidado; en Sacalaca, una escultura maya activa el turismo comunitario

Por La Revista Peninsular · 22/09/2026 06:11
Cenote Amtun, en Dzula, permanece descuidado pese a su potencial turístico y cultural

El cenote Amtun, ubicado a 30 kilómetros de Felipe Carrillo Puerto sobre la carretera a Mérida, permanece sin proyecto turístico formal pese a sus aguas cristalinas de intenso color azul y su valor cultural para las comunidades mayas del ejido de Dzula, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.

El sitio, cuyo nombre maya —dzono'ot— designa un cenote abierto de unos 30 metros de diámetro, representa un recurso natural y patrimonial sin explotar. Habitantes de comunidades vecinas como Xpichil ya lo frecuentan, pero la basura y los envases que dejan algunos visitantes deterioran sus condiciones, según refirió el poblador conocido como don Juan.

En distintas asambleas ejidales se ha discutido el desarrollo de cabañas y servicios turísticos de bajo impacto, pero ningún proyecto ha avanzado por falta de acuerdos entre los comuneros. Las escaleras de madera colocadas para facilitar el acceso al agua son la única infraestructura que existe actualmente en el lugar, a unos cien metros del entronque que conduce a Dzula.

En contraste, la comunidad de Sacalaca, en el municipio de José María Morelos, dio este jueves un paso concreto hacia el turismo comunitario: instaló en el entorno de su cenote una escultura artesanal que representa una ofrenda maya. La pieza fue elaborada por el escultor Carlos Pacheco, integrante del Consejo Maya de México, y trasladada desde la isla de Cozumel. El proyecto lo impulsa la regidora Jaddla Soledad Pacheco Hernández en coordinación con la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO), encabezada por el doctor William H. Briceño Guzmán.

En el acto participaron el sacerdote maya Aniceto Velázquez, quien subrayó el valor espiritual y ancestral del cenote; Ivonne Cruz Santander, agente de Desarrollo Turístico Comunitario de FONATUR del Destino Turístico Maya Ka'an; el investigador Fredy Un Noh, de la Licenciatura en Turismo Alternativo; el comisariado ejidal Miqueas Chi Cohuo; y artesanas y artesanos de la comunidad. También estuvo presente la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (SEDETUR) y el Gobierno Maya de Quintana Roo.

El referente más cercano de turismo comunitario consolidado en la región es Sijil Noj Ja' —«donde nace el agua»—, a ocho kilómetros de Felipe Carrillo Puerto, donde ya se ofrecen kayak, senderismo, avistamiento de aves y servicios de alimentos. El modelo de Sacalaca y Sijil Noj Ja' apunta a replicarse en Amtun si el ejido de Dzula logra los acuerdos que hasta ahora le han resultado esquivos.

La instalación de la escultura en Sacalaca marca la primera acción física documentada para articular patrimonio natural, arte maya y participación comunitaria en ese municipio; el paso siguiente, según los impulsores del proyecto, será diseñar una ruta de cenotes que conecte los sitios de la zona maya y genere ingresos directos para sus habitantes.

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