Yucatán

Científicos de la Uady participan en desarrollo de vacuna terapéutica contra el mal de Chagas

El estudio, publicado en diciembre de 2025, evaluó a 31 perros infectados naturalmente en Yucatán

Por La Revista Peninsular · 07/10/2026 19:40
Científicos de la Uady participan en desarrollo de vacuna terapéutica contra el mal de Chagas

Investigadores del Centro de Investigaciones Regionales "Dr. Hideyo Noguchi" de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) participan en el desarrollo de una vacuna terapéutica contra el mal de Chagas, cuyos resultados preclínicos se publicaron en diciembre de 2025 en la revista científica npj Vaccines.

El hallazgo cobra relevancia porque Yucatán es una zona donde circula el insecto transmisor, conocido como chinche besucona, y la enfermedad afecta a más de un millón de personas en México, de acuerdo con especialistas en el tema.

Julio Vladimir Cruz Chan, responsable del Laboratorio de Parasitología del centro, forma parte del equipo que evaluó a 31 perros infectados de forma natural con Trypanosoma cruzi en territorio yucateco. De los 13 animales vacunados, cinco resultaron negativos en pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), mientras que ninguno de los 15 perros del grupo control alcanzó ese resultado.

El proyecto reúne a especialistas de la Uady, el Baylor College of Medicine y el Texas Children's Hospital, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), la Universidad de Tulane y el Instituto Nacional de Cardiología, entre otras instituciones. El estudio reconoce además el financiamiento de la Fundación Carlos Slim.

La vacuna no es preventiva ni constituye una cura: su propósito es terapéutico y está dirigida a personas que ya tienen la infección, con el fin de limitar la progresión de la enfermedad y el daño cardiaco asociado a su etapa crónica. El desarrollo lleva más de una década y los plazos para iniciar ensayos clínicos en humanos se han modificado en distintas ocasiones.

El mal de Chagas es causado por el parásito Trypanosoma cruzi y puede permanecer silencioso durante años antes de manifestarse con complicaciones cardiacas graves. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, cansancio, inflamación de ganglios y, en algunos casos, afectaciones digestivas.

Sin tratamiento oportuno, la enfermedad puede derivar en insuficiencia cardiaca y otras complicaciones que reducen la calidad de vida de quienes la padecen, lo que mantiene vigente la búsqueda de alternativas terapéuticas como la que impulsa este grupo de investigadores.

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