Corea del Norte revela nuevo sistema de armas tras lanzamiento de misiles
Corea del Norte confirmó que el lanzamiento de misiles realizado el pasado domingo formó parte de la prueba de un nuevo sistema de armas, una demostración con la que Pyongyang busca exhibir los avances alcanzados en la modernización de sus capacidades militares.
La prueba fue supervisada por el líder norcoreano, Kim Jong Un, y estuvo a cargo de la Administración de Misiles del país, de acuerdo con información difundida este martes por la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA). El gobierno norcoreano aseguró que el ensayo fue exitoso, aunque no detalló oficialmente las características ni la denominación exacta del nuevo armamento.
Kim calificó el lanzamiento como una demostración de “tecnología de defensa ultramoderna” y sostuvo que representa un nuevo avance en el fortalecimiento de las fuerzas armadas norcoreanas. El dirigente también afirmó que el desarrollo incrementará la capacidad de preparación militar de su país y supondrá un “dolor de cabeza incurable” para sus adversarios, según la información divulgada por los medios estatales.
El anuncio se produjo después de que las fuerzas armadas de Corea del Sur detectaran el domingo 20 de septiembre el lanzamiento de dos misiles balísticos de corto alcance desde las inmediaciones de Wonsan, en la costa oriental de Corea del Norte. El primero recorrió aproximadamente 450 kilómetros, mientras que el segundo superó los 600 kilómetros antes de caer en aguas frente a la costa este de la península. Japón confirmó también que los proyectiles eran de tipo balístico y señaló que cayeron fuera de su zona económica exclusiva.
Aunque Pyongyang no ha especificado públicamente qué tecnología incorpora el nuevo sistema, las imágenes difundidas por KCNA mostraron una pantalla con la referencia “Hwasongpho-11Ma-1”. Analistas citados por Reuters consideran que podría tratarse de una versión mejorada de un misil balístico norcoreano de corto alcance equipada con un vehículo de planeo hipersónico, una tecnología diseñada para incrementar la velocidad y maniobrabilidad de los proyectiles y dificultar su intercepción. Esa identificación, sin embargo, no ha sido confirmada oficialmente por Corea del Norte.
La prueba ocurre en un momento de renovadas tensiones en la península coreana. Pyongyang ha criticado reiteradamente los ejercicios militares encabezados por Estados Unidos junto con Corea del Sur y Japón, al considerar que representan una amenaza para su seguridad. Washington, Seúl y Tokio, por su parte, han expresado preocupación por el continuo desarrollo de los programas de misiles balísticos y armamento nuclear norcoreanos.
Corea del Sur condenó los recientes lanzamientos y señaló que las pruebas de misiles balísticos norcoreanos contravienen resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Japón también manifestó su rechazo, mientras que Estados Unidos reafirmó su compromiso de coordinación con ambos aliados frente a las actividades militares de Pyongyang.
El nuevo ensayo coincide además con la celebración de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde representantes de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han mantenido conversaciones sobre seguridad regional y la situación de Corea del Norte. Los tres países reiteraron su intención de mantener la coordinación diplomática y de seguridad, así como su objetivo declarado de avanzar hacia la desnuclearización de la península coreana.
Pyongyang ha acelerado durante los últimos años el desarrollo de distintos tipos de misiles y sistemas de lanzamiento, incluidos proyectos vinculados con tecnología hipersónica. La nueva prueba representa otra señal de que el gobierno de Kim Jong Un continúa destinando recursos a la modernización de su arsenal, mientras las negociaciones diplomáticas sobre su programa nuclear permanecen estancadas.
Por ahora, las autoridades norcoreanas no han revelado información técnica adicional sobre el sistema probado ni han precisado cuándo podría incorporarse de manera operativa a sus fuerzas armadas. La presentación del ensayo, sin embargo, refuerza el mensaje de Pyongyang de que continuará desarrollando nuevas capacidades militares pese a las condenas y presiones internacionales.