Corea del Norte suma nuevo destructor a su sistema de respuesta nuclear
Corea del Norte incorporó a su Armada un nuevo destructor de 5 mil toneladas que formará parte de su sistema estatal de respuesta nuclear, en medio de un nuevo periodo de tensión militar en la península de Corea y mientras Estados Unidos, Corea del Sur y Japón realizan ejercicios conjuntos en la región.
El buque, denominado Kang Kon, fue puesto oficialmente en servicio durante una ceremonia realizada en el puerto de Wonsan, en la costa oriental de Corea del Norte, con la presencia del líder Kim Jong-un y de su hija Kim Ju Ae. Se trata del segundo destructor de esta clase incorporado por Pyongyang, después del Choe Hyon, que entró en operaciones aproximadamente tres meses antes.
De acuerdo con medios estatales norcoreanos, el Kang Kon será integrado al sistema de respuesta nuclear del país y desplegado en aguas al este de la península. Aunque no se precisó qué armamento llevará específicamente el nuevo buque, las autoridades señalaron que cuenta con sistemas similares a los del Choe Hyon, una clase de destructor capaz de transportar diferentes tipos de misiles y armamento convencional. Analistas consideran que algunos de estos proyectiles podrían tener capacidad para portar cargas nucleares.
La incorporación del destructor forma parte de la estrategia de Kim Jong-un para modernizar la Armada norcoreana y ampliar las plataformas desde las cuales el país puede desplegar sus capacidades militares. En los últimos años, Pyongyang ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en fortalecer no sólo su programa de misiles balísticos, sino también sus fuerzas navales y su capacidad de disuasión desde el mar.
Kim adelantó además que el país prepara una nueva etapa de su desarrollo naval que sería mostrada dentro de ocho meses, aunque no ofreció detalles sobre el proyecto. Corea del Norte también trabaja en la construcción de nuevas bases navales en su costa oriental y contempla incorporar diferentes clases de buques a su flota.
El anuncio coincide con el inicio de Freedom Edge, ejercicio militar conjunto de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón que se desarrollará durante cinco días en aguas internacionales cercanas a la isla surcoreana de Jeju. Las maniobras incluyen recursos marítimos y aéreos de los tres países y, según las autoridades surcoreanas, buscan fortalecer la capacidad conjunta de respuesta frente a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte.
Pyongyang ha rechazado reiteradamente este tipo de ejercicios al considerarlos una amenaza directa a su seguridad. La incorporación del Kang Kon aumenta así la presión militar en la región y evidencia la intención del gobierno norcoreano de reforzar su capacidad de disuasión nuclear desde el mar frente a Estados Unidos y sus principales aliados asiáticos.