Cristiano Ronaldo y Julián Quiñones podrán ganar dinero con sus seguidores gracias a la Saudi Pro League
Cristiano Ronaldo, Julián Quiñones y otras figuras de la Saudi Pro League tendrán una nueva oportunidad para generar ingresos fuera del terreno de juego, luego de que la competición saudí anunciara una iniciativa que permitirá a jugadores y creadores de contenido obtener beneficios económicos mediante la promoción de partidos en sus plataformas digitales.
El proyecto, denominado “Share and Earn”, permitirá a los participantes seleccionados compartir enlaces para adquirir partidos individuales o paquetes de encuentros de la Saudi Pro League. Cada vez que un usuario acceda a través de uno de estos enlaces y realice una compra, el jugador o creador que lo haya promocionado recibirá una parte de los ingresos generados.
La iniciativa podría tener un impacto particularmente importante para Cristiano Ronaldo, quien posee una de las audiencias digitales más grandes del mundo, con más de mil millones de seguidores acumulados en sus diferentes redes sociales. De incorporarse al programa, el delantero del Al Nassr tendría la posibilidad de transformar directamente parte de ese alcance en una nueva fuente de ingresos.
El portugués llegó al futbol saudí en 2022 y se convirtió en una de las principales figuras de la expansión internacional de la liga. Además, Ronaldo ha señalado que la actual temporada podría encontrarse entre las últimas de su carrera profesional, por lo que el nuevo modelo también permitiría aprovechar su enorme presencia digital más allá de su participación dentro de la cancha.
Julián Quiñones, quien también milita en el futbol saudí, forma parte de los jugadores que podrían beneficiarse del esquema. Aunque su audiencia es considerablemente menor a la de Ronaldo, el delantero mexicano podría utilizar su presencia en redes sociales para conectar directamente a sus seguidores con las transmisiones de la competición y recibir una participación económica por las ventas obtenidas.
Los usuarios que ingresen mediante los enlaces publicados por jugadores o creadores serán dirigidos a una plataforma de streaming propiedad de la liga. Además, algunos participantes seleccionados podrán transmitir contenido oficial de la Saudi Pro League, tanto en vivo como bajo demanda, directamente desde sus propias plataformas, siempre que cuenten con la autorización correspondiente.
El modelo tiene similitudes con colaboraciones desarrolladas por otras competiciones europeas. La Bundesliga, por ejemplo, ha experimentado en Reino Unido con transmisiones asociadas al creador de contenido Mark Goldbridge y al futbolista Jamie Vardy, integrando partidos directamente en las plataformas de los socios autorizados.
Por ahora, esta modalidad estará disponible en 16 territorios: Reino Unido, Irlanda, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Canadá, Nueva Zelanda, Serbia, Corea del Sur, Malta, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Chipre y Grecia.
Omar Mugharbel, director ejecutivo de la Saudi Pro League, explicó que la iniciativa responde a los cambios en los hábitos de consumo de las nuevas audiencias.
“La forma en que la gente descubre, consume e interactúa con el deporte está cambiando rápidamente”, afirmó Mugharbel.
El directivo señaló que durante décadas la distribución de los contenidos deportivos estuvo concentrada principalmente en los propietarios de derechos y las cadenas de televisión, pero consideró que el crecimiento de las plataformas digitales y de la economía de los creadores permite incorporar nuevos actores al modelo.
Según Mugharbel, el objetivo es acercar los partidos de la liga saudí a una mayor cantidad de aficionados internacionales y, al mismo tiempo, permitir que jugadores, clubes, creadores de contenido y otros socios participen económicamente en la expansión de la competición.
La propuesta representa un paso más dentro de la estrategia de internacionalización de la Saudi Pro League, que en los últimos años ha recurrido al fichaje de figuras reconocidas mundialmente para incrementar su exposición. Ahora, la liga busca aprovechar no solamente el rendimiento deportivo de estrellas como Cristiano Ronaldo o Julián Quiñones, sino también el alcance que poseen fuera del campo y su capacidad para conectar directamente con millones de aficionados.