De campeón de Wimbledon a jugador de pádel: la otra pasión de Jannik Sinner
Jannik Sinner cambió momentáneamente la raqueta de tenis por la pala de pádel. El actual número uno del mundo y reciente campeón de Wimbledon fue visto disfrutando de un partido en una pista de 20 por 10 metros, demostrando que su relación con este deporte va más allá de una actividad ocasional.
El italiano es un gran aficionado al pádel y suele practicarlo durante sus periodos de descanso. Aunque las diferencias entre ambas disciplinas son evidentes en el ámbito competitivo, su técnica tenística le permite ejecutar algunos golpes con precisión y desenvolverse con soltura dentro de la cancha.
La velocidad de reacción, la coordinación, el juego de pies y el dominio de las voleas son algunas de las cualidades que Sinner puede trasladar del tenis al pádel. No obstante, todavía tendría que adaptarse a aspectos específicos como el uso de las paredes, la colocación táctica y golpes característicos como la bandeja o la víbora.
Pese a su afición, el italiano todavía no ha sido visto en las gradas de algún torneo de Premier Padel. Esta ausencia resulta llamativa debido a la presencia que el circuito profesional ha tenido en Italia, donde ha celebrado importantes competiciones en ciudades como Roma, Milán y Génova.
Su aparición en una pista de pádel también recordó las declaraciones realizadas por Carlos Alcaraz durante su visita al torneo P1 de Miami. En aquella ocasión, el español fue cuestionado sobre un posible partido en el que formaría pareja con Sinner para enfrentarse a Arturo Coello y Agustín Tapia, líderes del pádel profesional.
“¿Sinner y yo contra Coello y Tapia en pádel? Ganamos nosotros, sin duda”, bromeó Alcaraz ante los micrófonos del circuito.
La afirmación provocó risas, pues Coello y Tapia se han consolidado como una de las parejas más dominantes del pádel internacional. Sin embargo, el comentario reflejó la confianza del español en las capacidades deportivas de ambos tenistas, incluso dentro de una disciplina diferente.
Alcaraz también habló sobre otros jugadores del circuito de la ATP que podrían tener buenas condiciones para destacar con una pala. Entre los nombres mencionados aparecieron Grigor Dimitrov y Alexander Zverev.
“Sin duda, alguien con buen toque, por ejemplo Dimitrov. Pero también Zverev, quizá por su altura y sus remates”, señaló el tenista español.
Mientras disfruta de esta faceta recreativa, Sinner atraviesa un periodo de recuperación y planificación después de conquistar Wimbledon. El italiano levantó el trofeo tras imponerse a Alexander Zverev en una exigente final que concluyó con parciales de 6-7, 7-6, 6-3 y 6-4.
El desgaste acumulado durante el torneo llevó a su equipo a realizar ajustes importantes en su calendario. Como parte de esa estrategia, se confirmó su ausencia en el Masters 1000 de Canadá, con el objetivo de administrar sus esfuerzos físicos y evitar una sobrecarga antes del último Grand Slam de la temporada.
La prioridad del italiano es llegar en las mejores condiciones posibles al US Open, que se disputa en las pistas de Flushing Meadows, en Nueva York. El descanso no solo le permitirá recuperarse físicamente, sino también desconectarse de la presión que supone competir constantemente al máximo nivel.
En ese proceso, el pádel aparece como una alternativa ideal para mantenerse activo, divertirse y trabajar algunos movimientos sin la intensidad propia de un entrenamiento profesional de tenis.
Por ahora, la presencia de Sinner en un torneo de Premier Padel sigue siendo una posibilidad pendiente. Sin embargo, su conocida afición y el crecimiento de este deporte en Italia podrían provocar que, tarde o temprano, el campeón de Wimbledon sea visto en las gradas de alguna de las principales competiciones del circuito.
Mientras prepara su regreso al tenis y mantiene la mirada puesta en Nueva York, Jannik Sinner aprovecha sus días de descanso para perfeccionar sus voleas, bandejas y movimientos dentro de la pista de cristal.