Descubren en China una bebida alcohólica de hace 2 mil 300 años
Arqueólogos identificaron en el noroeste de China una bebida alcohólica elaborada con cereales que permaneció conservada durante aproximadamente 2 mil 300 años dentro de una vasija de bronce, un hallazgo que aporta nueva información sobre las técnicas de fermentación utilizadas por los habitantes del antiguo estado de Qin.
El recipiente fue localizado en la tumba M39 del cementerio de Shanjiabao, situado en la ciudad de Guyuan, en la región autónoma de Ningxia. El complejo funerario se encuentra cerca de una sección de la antigua Gran Muralla de Qin y está integrado por 183 tumbas correspondientes al periodo de los Reinos Combatientes, desarrollado entre los años 475 y 221 antes de Cristo.
Dentro de la vasija, los especialistas encontraron alrededor de 3.74 litros de un líquido de tonalidad azul verdosa. El recipiente tenía una característica abertura con forma de cabeza de ajo, un diseño asociado con la cultura Qin y utilizado para contener bebidas alcohólicas.
La conservación del líquido fue posible gracias al sistema empleado para sellar la vasija. Los investigadores encontraron una capa de material textil en la parte interior de la abertura y una cubierta exterior compuesta por barro y materiales orgánicos. Esta doble protección redujo la evaporación y evitó que agentes externos contaminaran el contenido durante más de dos milenios.
Para determinar la naturaleza del líquido, especialistas del Instituto de Reliquias Culturales y Arqueología de Ningxia y de la Universidad del Noroeste aplicaron diferentes técnicas químicas y análisis de microfósiles.
Los resultados permitieron identificar 24 grupos de compuestos orgánicos, entre ellos ácidos, aminoácidos, grasas y carbohidratos. También se encontraron restos de mijo común y cereales pertenecientes al grupo de las Triticeae, que incluye especies como el trigo y la cebada.
La distribución de los ácidos orgánicos presentó semejanzas con la del huangjiu, una bebida tradicional china elaborada mediante la fermentación de cereales. Esta coincidencia permitió descartar que el líquido fuera agua filtrada accidentalmente en la tumba y confirmó que se trataba de una bebida producida intencionalmente.
Los análisis también revelaron la presencia de numerosas células de levadura, evidencia de que los habitantes del estado de Qin conocían y controlaban procesos avanzados de fermentación. Los productores habrían utilizado iniciadores similares al qu, una mezcla de microorganismos empleada para transformar el almidón de los cereales en azúcares y posteriormente en alcohol.
El descubrimiento demuestra que las comunidades de aquella época contaban con conocimientos especializados para elaborar, conservar y mejorar el sabor de sus bebidas. La combinación de mijo con trigo o cebada muestra, además, que aprovechaban distintos cultivos disponibles en la región.
La presencia de una cantidad considerable de bebida dentro de una tumba también refuerza la posibilidad de que el alcohol tuviera una función funeraria, ceremonial o simbólica. Estos productos podían ser colocados junto a los difuntos como parte de las prácticas religiosas y de las creencias relacionadas con la vida después de la muerte.
Los investigadores consideran que el hallazgo constituye una de las muestras líquidas mejor conservadas de una bebida alcohólica perteneciente al periodo de los Reinos Combatientes. Su estudio permite conocer no solamente las costumbres de consumo del antiguo estado de Qin, sino también el desarrollo de la agricultura, la alimentación y las técnicas artesanales anteriores a la unificación imperial de China.
El análisis de la vasija fue publicado en la revista científica Journal of Archaeological Science: Reports. Las investigaciones y excavaciones en el cementerio de Shanjiabao continúan, por lo que los especialistas esperan encontrar nuevas evidencias sobre la vida cotidiana y las tradiciones de las comunidades que habitaron la región hace más de dos mil años.