Desplazados palestinos denuncian hacinamiento extremo en campamentos del sur de Gaza
Familias enteras comparten carpas con desconocidos en Al Mawasi ante la falta de espacio para nuevos refugiados
Miles de palestinos desplazados por el conflicto en la Franja de Gaza denuncian condiciones de hacinamiento extremo en los campamentos improvisados de la zona de Al Mawasi, en el sur del enclave, donde aseguran que ya no existe espacio disponible para nuevos refugiados.
La situación afecta directamente la privacidad y la seguridad de miles de familias que llevan meses conviviendo en espacios reducidos con personas ajenas a su núcleo familiar, un factor que agrava el estrés psicológico derivado del desplazamiento forzado y limita la capacidad de las organizaciones humanitarias para atender a la población.
Dalal S., una palestina de 21 años que pidió mantener en reserva su apellido, relató esta semana que comparte una tienda de campaña con ocho integrantes de su familia en Al Mawasi desde hace varios meses. "No hay sitio en ningún lugar, no cabe nadie más", repitió durante una entrevista.
"Estamos rodeados de gente a la que no conocemos bien y es incómodo. Cuando hablamos de algo importante en familia, tenemos que bajar la voz para que no nos escuchen en la tienda de al lado", detalló la joven, cuyo testimonio refleja una situación que, según reportes de organizaciones humanitarias presentes en la zona, se repite en la mayoría de los asentamientos improvisados del sur de la Franja.
Al Mawasi se ha convertido en uno de los principales puntos de concentración de desplazados desde que Israel designó la zona como área de refugio para la población civil que huye de las operaciones militares en otras partes del enclave, lo que ha provocado una densidad poblacional que las estructuras existentes no estaban preparadas para absorber.
La falta de espacio impide, según los testimonios recogidos, que las autoridades y organismos de ayuda instalen nuevas carpas o amplíen los servicios básicos de agua y saneamiento, mientras el número de personas que llegan a la zona continúa en aumento conforme se prolonga el conflicto.