Dos cargueros surcan el Ártico desde Asia hacia Reino Unido y refuerzan el control ruso de la ruta
El Dubai Tower y el PanStar Acro evitan el canal de Suez y trasladan poder comercial hacia el hemisferio norte
El carguero Dubai Tower zarpó el miércoles de la semana pasada del puerto de Qingdao, en China, y el PanStar Acro lo hizo el sábado desde Busan, en Corea del Sur, ambos con rumbo a Reino Unido a través del océano Ártico.
El trayecto, poco habitual para buques de tamaño medio, evita el paso tradicional por el canal de Suez y traslada volumen comercial hacia rutas septentrionales controladas en gran parte por Rusia. El cambio de itinerario beneficia directamente al gobierno de Vladímir Putin, que mantiene autoridad sobre buena parte de las aguas árticas navegables.
El Dubai Tower tiene como destino el puerto de Teesport, mientras que el PanStar Acro se dirige a Felixstowe, ambos en territorio británico. Según trascendió, los dos cargueros continuarán después su ruta hacia otros puertos del norte de Europa una vez completada la travesía ártica.
De forma histórica, el comercio marítimo entre Asia y Europa ha dependido casi por completo del canal de Suez, una vía controlada por Egipto y ajena a la influencia rusa. La apertura de rutas árticas como alternativa comercial redistribuye el peso geopolítico hacia el hemisferio norte y reduce, en cambio, la relevancia de corredores del sur.
El movimiento simultáneo de ambos buques desde puertos asiáticos distintos sugiere un interés creciente de navieras por explorar el Ártico como corredor viable entre Asia y Europa. Para Moscú, cada tránsito adicional por esa ruta representa una baza más frente a las sanciones occidentales derivadas de la guerra en Ucrania.