Internacional

Muere en prisión Ratko Mladić, condenado por el genocidio de Srebrenica

El general serbobosnio cumplía cadena perpetua por la masacre de más de 8.000 musulmanes en julio de 1995

Por La Revista Peninsular · 31/08/2026 00:06
Muere en prisión Ratko Mladić, condenado por el genocidio de Srebrenica

Ratko Mladić, general serbobosnio condenado a cadena perpetua por genocidio y crímenes de lesa humanidad, murió el jueves pasado en la prisión donde cumplía su condena, impuesta por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.

Su muerte cierra en lo judicial una de las páginas más oscuras del conflicto balcánico, pero no zanja la herida política: Srebrenica, la ciudad bosnia donde sus tropas ejecutaron a más de 8.000 niños y varones musulmanes en julio de 1995, forma hoy parte de la Republika Srpska, la entidad serbia de Bosnia y Herzegovina.

La masacre ocurrió entre el 11 y el 19 de julio de 1995, cuando el Ejército de la República Srpska, bajo mando directo de Mladić, tomó el enclave declarado zona protegida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Los soldados separaron a los hombres y niños varones de las mujeres y los ejecutaron en fosas comunes diseminadas por el territorio. El tribunal internacional calificó los hechos como genocidio en su sentencia definitiva contra Mladić, dictada en 2017 y confirmada en apelación en 2021.

En Serbia, sectores nacionalistas han reivindicado históricamente la figura de Mladić como símbolo de defensa del pueblo serbio; de acuerdo con reportes, se prevé que su funeral sea acompañado de honores de Estado en ese país, donde amplios segmentos de la población lo consideran un héroe de guerra antes que un criminal. Esa fractura de narrativas —héroe para unos, verdugo para otros— persiste tres décadas después de la matanza y complica cualquier proceso de reconciliación regional.

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, con sede en La Haya, fue establecido en 1993 precisamente para juzgar crímenes como los cometidos durante las guerras de los Balcanes. Mladić fue arrestado en Serbia en mayo de 2011, tras permanecer casi dieciséis años prófugo. Su captura fue condición exigida por la Unión Europea (UE) para avanzar en el proceso de adhesión de Serbia al bloque.

La muerte del general no modifica su condena ni altera el estatus territorial de Srebrenica, que desde los Acuerdos de Dayton de 1995 quedó integrada a la Republika Srpska. Las fosas comunes siguen siendo exhumadas: el Instituto Internacional para Personas Desaparecidas ha identificado, hasta la fecha, los restos de más de 6.900 de las víctimas, aunque centenares permanecen sin nombre.

Bosnia y Herzegovina aún no ha aprobado una ley estatal que declare el 11 de julio Día del Recuerdo del Genocidio de Srebrenica, bloqueada de manera sistemática por los representantes de la Republika Srpska en el Parlamento. La resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU en mayo de 2024, que instituyó el 11 de julio como Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio, fue rechazada por Serbia y sus aliados, lo que revela que la muerte de Mladić no cierra ningún capítulo: la disputa sobre la memoria y el territorio continúa viva.

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