El Segundo Simulacro Nacional 2026 se vive con desigual respuesta en Yucatán
En el Centro de Mérida las alarmas sonaron sin que se realizara ejercicio alguno, mientras Motul y Tizimín desalojaron edificios y escuelas
Las alarmas sísmicas sonaron en punto de las doce del día del sábado en miles de teléfonos celulares de Mérida, Motul y Tizimín como parte del Segundo Simulacro Nacional 2026, convocado en el marco del Día Nacional de Protección Civil, pero la reacción de autoridades y ciudadanos varió de manera notable entre estos tres municipios.
El contraste expone qué tan preparada está la población yucateca ante una emergencia real: mientras algunos municipios ejecutaron protocolos de desalojo con participación de estudiantes y empleados públicos, en la capital el ejercicio pasó inadvertido tanto para autoridades como para comercios y transeúntes.
En el Centro de Mérida, la alerta sonó en los teléfonos de personas que realizaban diligencias, pero no se observó ningún simulacro en el Palacio de Gobierno ni en el Ayuntamiento, cuyas oficinas no laboran los sábados. Solo una tienda de zapatos ubicada en la esquina suroeste de la Plaza Grande activó su alarma interna y desalojó a algunos clientes; restaurantes y demás comercios continuaron su actividad con normalidad.
En Motul, trabajadores del Palacio Municipal sí desalojaron las instalaciones siguiendo los protocolos establecidos, en un ejercicio que autoridades locales calificaron como realizado en tiempo y forma. En Tizimín, el ejercicio incluyó una ceremonia protocolaria en la plaza principal con cuerpos de seguridad y brigadistas de Protección Civil, además de desalojos en supermercados donde las familias interrumpieron sus compras para concentrarse en puntos de reunión establecidos.
El Instituto Tecnológico de Tizimín realizó también un simulacro pese a tratarse de un día no laborable: más de doscientos alumnos desalojaron las aulas de manera ordenada y se concentraron en la plaza cívica, coordinados por docentes con chalecos distintivos y personal de Protección Civil municipal.
El ejercicio buscó replicar, a escala nacional, el envío simultáneo de la alerta sísmica a millones de dispositivos que se realiza cada año para fortalecer la cultura de prevención, en un esfuerzo comparable al que aplican entidades como la Ciudad de México con mayor cobertura institucional.
La disparidad registrada en Yucatán deja pendiente para las autoridades municipales de Mérida diseñar protocolos que incluyan fines de semana, cuando el mayor flujo de personas se concentra en el Centro Histórico y las oficinas de gobierno permanecen cerradas.