“El Tanque”: el operador del CJNG señalado por una red de gasolineras para vender huachicol
La detención de Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, señalado por autoridades como operador regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), volvió a colocar bajo la atención pública una estructura empresarial que presuntamente era utilizada para comercializar combustible robado mediante gasolineras que operaban como negocios aparentemente legales.
Cazarín Molina fue detenido el 5 de octubre en Zapopan, Jalisco, como resultado de trabajos de inteligencia y una operación en la que participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Guardia Nacional. Las autoridades mexicanas lo relacionan con actividades delictivas en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla, así como con delitos como homicidio, extorsión, privación ilegal de la libertad, tráfico de drogas, lavado de dinero y robo de hidrocarburos.
Sin embargo, los señalamientos contra “El Tanque” por su presunta participación en el negocio ilegal de combustibles se remontan a años atrás. En septiembre de 2024, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo identificó como un integrante de alto nivel del CJNG y documentó una red empresarial vinculada con el robo y comercialización de hidrocarburos.
Según el Departamento del Tesoro estadounidense, el combustible era obtenido mediante distintas actividades ilícitas, entre ellas tomas clandestinas en ductos de Petróleos Mexicanos. Posteriormente, los hidrocarburos eran almacenados en instalaciones con capacidad para millones de litros antes de ser colocados nuevamente en el mercado.
Uno de los elementos centrales de este esquema era el uso de empresas que, a simple vista, funcionaban como establecimientos legítimos. Las investigaciones estadounidenses señalaron que la estructura vinculada con Cazarín Molina utilizaba una red de 11 compañías dedicadas a la venta minorista de combustible en Veracruz.
Entre las empresas sancionadas se encuentran Biocombustibles El Jícaro, Dos Océanos Paso del Toro, Etanofuel, Rapicombustibles de Veracruz, Magnocombustibles de Veracruz, Ahorrocombustibles de Veracruz, Econocombustibles de Veracruz, Carburantes Dos Océanos, Dos Océanos Combustibles y Carburantes, Combustibles Evolutivos y Alternativos Dos Océanos y Suministros Combustibles Océanos.
Etanofuel, por ejemplo, llegó a operar comercialmente bajo el nombre G Energy. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, las compañías estaban controladas directa o indirectamente por “El Tanque”, integrantes de su estructura, familiares y personas cercanas utilizadas para administrar los negocios.
El esquema permitía que combustible presuntamente obtenido de manera ilegal ingresara a canales comerciales formales y fuera adquirido por consumidores sin necesariamente conocer su procedencia. Además de las estaciones de servicio, las autoridades estadounidenses sancionaron empresas relacionadas con el transporte de materiales y la construcción por su presunto apoyo a las actividades de robo de combustible atribuidas a la estructura.
El huachicol se ha convertido en una fuente relevante de recursos para organizaciones criminales en México. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha señalado que el robo de combustible representa una de las fuentes de ingresos ilícitos más importantes para los cárteles fuera del tráfico de drogas, mediante prácticas que incluyen perforaciones clandestinas en ductos, robo en instalaciones y apropiación de cargamentos.
Las investigaciones sobre la red vinculada con “El Tanque” también han revelado que el entramado empresarial podría ser más amplio que las compañías inicialmente sancionadas. Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad identificó decenas de sociedades relacionadas mediante accionistas, administradores y apoderados, incluyendo expendios de combustible y empresas dedicadas a actividades como construcción, comercio, bienes raíces, agricultura y servicios turísticos.
La captura de Cazarín Molina abre ahora una nueva etapa en las investigaciones sobre la estructura que presuntamente encabezaba. Más allá de su papel dentro del CJNG, las autoridades buscan esclarecer el alcance de una operación que habría aprovechado negocios formalmente constituidos para introducir combustible de origen ilícito al mercado y generar recursos para una de las principales organizaciones criminales del país.