Encapuchados imponen paro armado en Santa Marta e incineran buses, un taxi y una tractomula
Comercios y transporte público se paralizaron en la ciudad de 600 mil habitantes tras amenazas contra conductores
Encapuchados impusieron este martes un paro armado en Santa Marta, capital del departamento del Magdalena, mediante amenazas que dejaron la ciudad caribeña sin transporte público desde temprana hora.
El hecho paraliza a una de las principales ciudades turísticas de Colombia, con unos 600.000 habitantes, y expone la capacidad de grupos armados para imponer restricciones de movilidad sin intervención inmediata de la fuerza pública.
Dos autobuses que circularon a pesar de las amenazas fueron incinerados en el puente del barrio 11 de Noviembre, de acuerdo con reportes locales. A pocos metros del comando de la Policía Metropolitana, presuntos responsables prendieron fuego a un taxi y a una tractomula.
En el Mercado Público de Gaira, en el sector de Cristo Rey, los comerciantes bajaron las cortinas metálicas de sus locales ante el temor a represalias. Un supermercado ubicado sobre la Troncal del Caribe, vía que conecta a Santa Marta con Barranquilla al suroeste y con Riohacha al noroeste, recibió disparos por mantener sus puertas abiertas.
Las autoridades locales no han identificado públicamente al grupo armado responsable de las amenazas ni de los ataques incendiarios registrados durante la jornada. La Policía Metropolitana de Santa Marta no ha emitido hasta el momento un balance oficial de detenidos ni de los daños materiales.
El paro armado se suma a episodios similares de intimidación reportados en el Magdalena, departamento donde han operado distintas estructuras criminales vinculadas al narcotráfico y a economías ilegales en la región caribeña colombiana.
La parálisis del transporte y el comercio en Santa Marta plantea un desafío inmediato para las autoridades locales, que deberán esclarecer la autoría de los ataques y garantizar la reactivación de los servicios básicos en la ciudad.