Escándalo en Carcasona: video expone a policías municipales con comentarios racistas, misóginos y homófobos
El alcalde ultraderechista del Reagrupamiento Nacional enfrenta una crisis política tras la difusión de las imágenes el 9 de julio
Un video grabado por una cámara corporal policial sacudió el miércoles 9 de julio a Carcasona, ciudad del sur de Francia, al mostrar a varios agentes municipales haciendo y celebrando comentarios racistas, misóginos y homófobos durante una patrulla rutinaria.
El escándalo golpea directamente al alcalde Christophe Barthès, del ultraderechista Reagrupamiento Nacional (RN), partido ya bajo escrutinio por sus vínculos con sectores policiales y su retórica sobre seguridad. El hecho reaviva el debate nacional sobre la cultura institucional en los cuerpos de orden público franceses y sobre la responsabilidad política de quienes los supervisan.
La grabación fue obtenida sin intención: el agente que portaba la cámara corporal creyó haberla apagado, pero el dispositivo siguió registrando. Las imágenes datan de 2025, antes de que Barthès asumiera la alcaldía, aunque el principal protagonista del video es militante del RN y figura cercana al nuevo equipo municipal, según trascendió.
Barthès, en funciones como primer edil de Carcasona, no ha podido distanciarse con facilidad del caso dado el perfil político del agente implicado. Las autoridades locales no habían emitido, al cierre de esta edición, una postura oficial sobre las medidas disciplinarias o penales que podrían derivarse de las imágenes.
En Francia, el uso de cámaras corporales por parte de policías municipales fue generalizado por ley en años recientes precisamente para garantizar transparencia y rendición de cuentas. Que un dispositivo concebido como herramienta de control termine documentando la conducta que debía prevenir subraya las limitaciones de la medida cuando no va acompañada de supervisión efectiva.
El caso llega en un momento de tensión política para el RN, que gobierna varios municipios del sur de Francia tras las elecciones locales y busca consolidar una imagen de gestión responsable. Un escándalo de esta naturaleza en una de sus alcaldías más visibles amenaza esa narrativa y alimenta las críticas de los partidos de izquierda y centroizquierda en la Asamblea Nacional.
Las imágenes fueron remitidas a la justicia, según fuentes consultadas, y la fiscalía de Carcasona deberá determinar si los comentarios registrados constituyen delito de odio conforme al Código Penal francés, que prevé penas de hasta un año de prisión y multas de 45,000 euros por incitación a la discriminación racial.