España traslada a miles de migrantes de las playas de Ceuta pero la mayoría regresa a los asentamientos
Solo 1.700 de más de 4.000 personas fueron realojadas en un operativo de cinco horas con disparos al aire
Las autoridades españolas trasladaron el viernes a miles de migrantes irregulares desde las playas de El Trampolín y Benítez, en Ceuta, hacia un centro de acogida instalado en el puerto, pero más de 2.000 regresaron horas después a los asentamientos informales al quedarse sin espacio en el dispositivo.
El operativo se produce en medio de una crisis migratoria que persiste en el enclave español en África desde que más de 70 mil personas cruzaron desde Marruecos a finales de julio, un episodio en el que se estima que murieron más de 100 migrantes y que ha desbordado la capacidad de acogida de la ciudad autónoma.
El traslado se extendió durante cinco horas a partir de las 06:00 horas locales y movilizó a unos 170 agentes de la Policía Nacional y 70 de la Guardia Civil, según la cadena pública RTVE, aunque el sindicato JUPOL precisó que solo 70 efectivos de la Unidad de Intervención Policial estaban asignados específicamente al desplazamiento. Antes de completarse el despliegue, grupos de migrantes avanzaron hacia el puerto, rompieron cordones de seguridad y provocaron aglomeraciones que obligaron a los agentes a recurrir a material antidisturbios, cargas y disparos al aire, de acuerdo con imágenes difundidas por medios españoles. El gobierno central sostuvo que el traslado se desarrolló con normalidad y sin incidentes graves, mientras los sindicatos policiales denunciaron falta de previsión y de medios.
Las instalaciones del puerto, divididas en dos parcelas con 1.080 y 620 plazas respectivamente, alcanzaron su capacidad máxima de 1.700 personas hacia el mediodía, dejando fuera a miles de migrantes que fueron devueltos a las playas. El gobierno de Pedro Sánchez, presidente del Ejecutivo español, afirma que ya existen unas 6.000 plazas provisionales para quienes llegaron a Ceuta los días 30 y 31 de julio, aunque las cifras sobre cuántos permanecen en la calle no coinciden: el Ejecutivo central calcula entre 3.000 y 4.000, mientras la ciudad autónoma eleva la cifra a 13.000.
El alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió a principios de septiembre ante el Parlamento Europeo que los migrantes habían convertido la ciudad en una "olla a presión" y que sus habitantes "han perdido su alegría". La oposición, representada por la diputada del Partido Popular Ester Muñoz, acusó al gobierno de ser "directamente responsable de la invasión de Ceuta y de quienes murieron", mientras Sánchez insiste en que la llegada masiva fue imposible de prever y responsabiliza a redes de tráfico de personas y a bulos difundidos en redes sociales.
Pese al operativo del viernes, los asentamientos de El Trampolín y Benítez volvieron a estar ocupados por al menos 2.000 personas, según reportó la agencia Europa Press, lo que evidencia que la crisis migratoria en Ceuta continúa sin una solución definitiva de vivienda para los recién llegados.