Estados Unidos lanza nueva ofensiva contra instalaciones militares de Irán
Estados Unidos llevó a cabo este miércoles una nueva serie de ataques contra objetivos militares iraníes, en medio de la creciente confrontación entre ambos países por el control y la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz.
La operación comenzó alrededor de las 6:00 de la mañana, tiempo del este de Estados Unidos, y concluyó aproximadamente 90 minutos después. De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos, las fuerzas estadounidenses atacaron sistemas de defensa costera, así como instalaciones utilizadas para almacenar y lanzar misiles de crucero en la isla Gran Tunb, ubicada en el golfo Pérsico.
El mando militar estadounidense explicó que los ataques fueron diseñados para reducir las capacidades empleadas por las fuerzas iraníes contra embarcaciones comerciales que circulan por el estrecho de Ormuz. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han difundido un balance inmediato sobre los daños provocados por la ofensiva.
La nueva operación ocurrió después de una jornada de aproximadamente siete horas de ataques estadounidenses, durante la cual fueron golpeados decenas de objetivos militares en zonas costeras de Irán y en áreas cercanas al estratégico paso marítimo. Washington también restableció el bloqueo naval contra puertos iraníes, como parte de sus medidas para presionar al gobierno de Teherán.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más importantes del mundo, debido a que antes del conflicto concentraba cerca de una quinta parte de los embarques mundiales de petróleo y gas. Por ello, el intercambio de ataques ha generado preocupación por las posibles afectaciones al comercio internacional, el suministro de energéticos y los precios del petróleo.
En respuesta a las acciones estadounidenses, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber atacado objetivos militares de Estados Unidos en países de la región, entre ellos Bahréin, Kuwait y Jordania. Teherán también advirtió que podría interrumpir otras rutas utilizadas para la exportación de productos energéticos hacia países aliados de Washington.
Las hostilidades aumentaron después de que Irán anunciara el cierre del estrecho de Ormuz. Estados Unidos sostiene que las fuerzas iraníes atacaron siete embarcaciones comerciales durante la última semana, dejando cerca de una docena de tripulantes muertos, heridos o desaparecidos. Irán, por su parte, afirma que mantendrá cerrado el paso marítimo hasta “el fin de los actos hostiles de Estados Unidos”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que su gobierno podría ampliar los ataques contra plantas eléctricas, puentes y otras instalaciones estratégicas iraníes si Teherán no acepta regresar a las negociaciones. El mandatario declaró que los objetivos energéticos serían reservados para una etapa posterior de la ofensiva, aunque insistió en que podrían ser atacados si no se alcanza un acuerdo.
La nueva serie de bombardeos profundiza una crisis que amenaza con extenderse a otros puntos de Medio Oriente. Aunque algunos especialistas consideran que las operaciones han sido calculadas para evitar una guerra de mayor alcance, el intercambio de ataques, el bloqueo naval y las amenazas contra las rutas energéticas mantienen elevado el riesgo de una escalada regional.