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Fallece Cuauhtémoc Cárdenas a los 92 años, precursor de la democracia en México

Impulsor de la transición democrática, el fundador del PRD y primer jefe de Gobierno electo de la CDMX deja un legado que transformó la política mexicana

Por La Revista Peninsular · 28/10/2026 21:22
Fallece Cuauhtémoc Cárdenas a los 92 años, precursor de la democracia en México

Fundador del PRD, tres veces candidato presidencial y primer jefe de Gobierno del Distrito Federal elegido por voto popular, su trayectoria fue decisiva para abrir la competencia política en el país.

Ciudad de México, 28 de octubre de 2026.— Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano falleció este miércoles a los 92 años, de acuerdo con información publicada por diversos medios nacionales. Su muerte marca la despedida de una figura central de la izquierda mexicana y de uno de los protagonistas de la transición democrática del país. Al momento de los primeros reportes, no se habían precisado las causas del fallecimiento.

Su lugar en la historia está vinculado a una exigencia que movilizó a generaciones de mexicanos: que el voto ciudadano determinara quién debía gobernar. La ruptura que encabezó con el PRI, su candidatura presidencial de 1988 y su posterior triunfo en la capital contribuyeron a transformar un sistema político caracterizado por la hegemonía de un solo partido.

Nacido el 1 de mayo de 1934, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano, estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue senador por Michoacán y gobernador de esa entidad entre 1980 y 1986, antes de convertirse en uno de los principales dirigentes de la oposición nacional.

Dentro del PRI impulsó, junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, la Corriente Democrática, que cuestionó los mecanismos de selección de candidatos y reclamó una apertura interna. Aquella disputa desembocó en una ruptura que modificó el rumbo de la política mexicana: Cárdenas encabezó al Frente Democrático Nacional en las elecciones presidenciales de 1988.

La jornada del 6 de julio de aquel año quedó marcada por la llamada “caída del sistema”, las denuncias de fraude y una profunda controversia sobre los resultados oficiales que dieron la victoria a Carlos Salinas de Gortari. Cárdenas condujo la inconformidad hacia la movilización ciudadana y la defensa del sufragio por cauces legales. Su candidatura reunió a sectores que exigían elecciones confiables y una competencia efectiva por el poder.

En 1989 participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática, del que fue su primer presidente nacional. El nuevo partido reunió a distintas expresiones de izquierda y dio continuidad política al movimiento surgido alrededor de su candidatura. Cárdenas volvió a contender por la Presidencia en 1994 y en 2000.

Uno de los momentos más significativos de su trayectoria llegó en 1997, cuando ganó la primera elección de jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal. Por primera vez, los habitantes de la capital eligieron directamente a quien encabezaría su administración, en una jornada que amplió los espacios de participación y alternancia en México.

El reconocimiento a su contribución democrática trascendió las fronteras partidistas. En 2011, el Senado decidió otorgarle la Medalla Belisario Domínguez por su trayectoria como servidor público y luchador social, así como por su aportación a la democratización del país.

La dimensión de su legado también fue reconocida en la UNAM, donde se destacaron como aportaciones fundamentales la Corriente Democrática, su participación en los comicios de 1988, la fundación del PRD y su triunfo en la capital. Son episodios que ayudan a explicar cómo México abrió paso a una mayor pluralidad política.

Cuauhtémoc Cárdenas nunca llegó a la Presidencia de la República, pero contribuyó a cambiar las condiciones para disputarla. Su nombre queda ligado a una de las conquistas más importantes de la vida pública mexicana: el derecho de los ciudadanos a exigir que su voto cuente y que el poder pueda cambiar de manos.

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