Falta de psicólogos deja vulnerables a menores en la Fiscalía de Campeche
La falta de psicólogos infantiles y de personal especializado dentro de la Fiscalía General del Estado de Campeche podría agravar las afectaciones emocionales de niñas, niños y adolescentes que participan como víctimas o testigos en investigaciones judiciales.
Aunque recientemente fue aprobada una reforma a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para reducir las intervenciones y evitar la revictimización, especialistas advierten que la modificación será insuficiente mientras las instituciones encargadas de procurar justicia no cuenten con profesionales capacitados, protocolos adecuados y espacios especializados.
Luis Miguel López Cuevas, presidente del Colegio de Psicólogos de Campeche, señaló que durante años los procedimientos judiciales se han concentrado principalmente en obtener testimonios y pruebas, sin prestar suficiente atención a las consecuencias emocionales que pueden provocar en los menores.
En algunos casos, las víctimas deben relatar los hechos en repetidas ocasiones ante agentes del Ministerio Público, policías y funcionarios de distintas dependencias. Cada nueva declaración puede obligarlas a recordar episodios traumáticos, aumentando el miedo, la ansiedad y la incertidumbre que enfrentan durante el proceso.
El problema se agrava cuando las entrevistas son realizadas por personas que no cuentan con preparación en psicología infantil. La ausencia de técnicas apropiadas puede generar confusión entre los menores, afectar la precisión de sus declaraciones e incrementar el temor cuando existe cercanía o contacto con la persona señalada como agresora.
Entre las consecuencias identificadas se encuentran trastornos de ansiedad, estrés postraumático, problemas para dormir, dificultades escolares, comportamientos agresivos y desconfianza hacia los adultos. De esta manera, el daño emocional no solamente puede provenir del delito, sino también de la manera en que la víctima es atendida por las autoridades.
El especialista también advirtió sobre la carencia de psicólogos forenses, psicólogos clínicos infantiles y cámaras de Gesell, instalaciones diseñadas para entrevistar a menores en condiciones controladas y evitar que tengan contacto directo con otras personas involucradas en el procedimiento.
Ante este panorama, consideró necesario que la Fiscalía de Campeche contrate especialistas en salud mental infantil, establezca protocolos específicos para las entrevistas, evite la repetición innecesaria de declaraciones y garantice acompañamiento psicológico durante todas las etapas de la investigación.
También resulta indispensable reducir los tiempos de espera, capacitar permanentemente a policías y funcionarios, y asegurar que solamente profesionales con la formación correspondiente realicen intervenciones relacionadas con la salud emocional de los menores.
“Una justicia verdaderamente efectiva debe ser también humana y sensible”, expresó López Cuevas al insistir en que la protección de niñas, niños y adolescentes debe estar por encima del cumplimiento administrativo de un expediente.
La reforma representa un avance en materia de derechos de la infancia; sin embargo, su efectividad dependerá de que las instituciones reciban los recursos humanos, técnicos y presupuestales necesarios. Sin especialistas suficientes, los menores que buscan justicia continuarán expuestos a procedimientos que podrían profundizar las heridas que las autoridades tienen la responsabilidad de ayudar a reparar.