FGR halla restos humanos en funeraria de Iguala que podrían reabrir el caso Ayotzinapa
Los fragmentos, localizados dentro y fuera del local El Ángel, no fueron considerados en investigaciones previas
La Fiscalía General de la República (FGR) identificó restos humanos en la funeraria El Ángel, en Iguala, Guerrero, que no fueron tomados en cuenta por las investigaciones anteriores sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y que, según las pesquisas más recientes, podrían transformar de manera profunda la narrativa oficial del caso.
Los fragmentos hallados dentro y fuera del inmueble —cuya cantidad asciende, de acuerdo con fuentes de la FGR, a «muchísimos» restos corporales— se suman a los ya localizados en el basurero de Cocula y en el río San Joaquín, sitios que fueron señalados desde 2014 como escenarios centrales del crimen. Su exclusión de las primeras pesquisas representa una omisión que las autoridades consideran determinante para reencauzar la investigación.
Los restos se encuentran en proceso de estudio forense. Se trata de fragmentos óseos que presentan una dureza característica por haber sido sometidos a altas temperaturas; el argot técnico los denomina «petrosas» debido precisamente a esa consistencia. Fueron localizados en más de una veintena de bolsas distribuidas en distintos puntos del caso.
La FGR sostiene que estos materiales constituyen un factor que podría impulsar un vuelco en toda la línea de investigación sobre los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014, cuando los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos desaparecieron en Iguala tras una serie de ataques armados. La denominada «verdad histórica» presentada por la Procuraduría General de la República en 2014 —que situó la incineración de los jóvenes en el basurero de Cocula— fue descartada oficialmente en 2022.
El hallazgo en la funeraria El Ángel añade una dimensión nueva al expediente: la posibilidad de que restos vinculados a los normalistas hayan permanecido sin analizar durante casi una década en un inmueble identificado desde el principio como parte del entorno del crimen. Los peritajes en curso determinarán si existe correspondencia genética con los perfiles de los estudiantes desaparecidos.
La FGR no precisó la fecha exacta del rescate de los fragmentos ni el estado actual de las diligencias periciales, aunque confirmó que los materiales se encuentran en análisis. Los resultados de los estudios forenses serán clave para establecer si la hipótesis sobre el destino de los jóvenes debe ser reformulada de manera integral.