Jurados del caso Lindsay Clancy revelan que un solo voto impidió el veredicto de no culpabilidad
Once de los 12 miembros coincidían en absolver a Clancy por psicosis posparto; el disidente admitió tener dudas razonables pero se negó a firmar
Tres integrantes del jurado que evaluó el caso de Lindsay Clancy —acusada de matar a sus tres hijos en Massachusetts— declararon públicamente el martes pasado que once miembros del panel estaban listos para emitir un veredicto de no culpabilidad por enfermedad mental, pero un solo jurado bloqueó el acuerdo y provocó la anulación del juicio.
El estancamiento tiene consecuencia directa para Clancy: al no haber veredicto, la fiscalía deberá decidir si somete el caso a un nuevo juicio. Mientras tanto, la mujer sigue sin resolución judicial pese a haber admitido que causó la muerte de sus hijos, cuya defensa sostiene que en ese momento sufría psicosis posparto severa.
La presidenta del jurado, una maestra de quinto grado jubilada que habló con la filial de NBC en Boston, NBC10, precisó que el jurado disidente —un hombre— llegó a admitir tener «dudas razonables» sobre la responsabilidad penal de Clancy, al punto de que ella comenzó a rellenar los formularios del veredicto de no culpabilidad. Sin embargo, el hombre se retractó: «Pero sigo sin decir que sea no culpable por razón de enfermedad mental», sostuvo, según relató la presidenta. El disidente no ha respondido públicamente a esas declaraciones.
Las deliberaciones, según describieron las tres juradas, derivaron en peleas y gritos audibles a través de las paredes, con «mucho llanto y luego abrazos». Una cuarta integrante del jurado, que pidió el anonimato y habló con otra cadena de televisión local, matizó que no fue el único con postura inamovible: «Había personalidades fuertes en esa sala», señaló, aunque advirtió que el disidente «no fue capaz de fundamentar su opinión con lógica» y que eso privó a Clancy de un juicio justo.
Conforme a la ley de Massachusetts, la carga de la prueba recaía íntegramente en la fiscalía: debía demostrar más allá de toda duda razonable que Clancy era penalmente responsable, sin que la defensa estuviera obligada a probar la enfermedad mental. Las tres juradas que hablaron con NBC coincidieron en que la acusación no lo logró. «Todo demostraba que amaba a sus hijos, así que tuvo que perder el control y no ser consciente de lo que hacía», sostuvo la presidenta del panel.
El caso atrajo atención nacional desde enero de 2023, cuando Clancy, enfermera de profesión, mató a sus tres hijos menores en el domicilio familiar de Duxbury, Massachusetts. La fiscalía argumentó premeditación; la defensa presentó informes toxicológicos y testimonio de enfermeras del propio jurado para acreditar el estado mental de la acusada. La anulación del juicio deja abierta la posibilidad de un segundo proceso, cuya convocatoria depende ahora de la decisión del Ministerio Público del condado de Plymouth.