Yucatán

La Bienal de Yucatán abre una nueva etapa para el arte contemporáneo en el sureste

Por La Revista Peninsular · 05/11/2026 12:40
La Bienal de Yucatán abre una nueva etapa para el arte contemporáneo en el sureste

Durante un desayuno de prensa realizado en Mérida, se presentó oficialmente la primera Bienal de Yucatán, un encuentro internacional que reunirá a 76 artistas de México y otros 20 países en 15 sedes de Mérida.

Yucatán está a punto de convertirse en punto de encuentro para distintas miradas, lenguajes y formas de entender el arte contemporáneo. Del 26 de noviembre de 2026 al 28 de febrero de 2027, se llevará a cabo la primera edición de la Bienal de Yucatán, un festival internacional que busca fortalecer la escena artística del estado y conectar el sureste mexicano con el panorama global del arte contemporáneo.

La iniciativa, impulsada por la historiadora del arte y coleccionista Catherine Petitgas, cuenta con la dirección artística de Abraham Cruzvillegas y la dirección general de Daniela Pérez. El proyecto también suma la colaboración de instituciones públicas, privadas, artistas, colectivos y espacios culturales de Yucatán.

Más que presentar una fotografía de lo que actualmente ocurre en el arte contemporáneo, la Bienal plantea una mirada hacia lo que viene. La intención, explicó Cruzvillegas, es abrir un espacio para artistas de distintas generaciones y procedencias, con especial atención a las nuevas propuestas y a los creadores vinculados con la escena artística de la península.

Un encuentro internacional desde Yucatán

La primera edición reunirá 76 artistas, de los cuales 42 son mexicanos, incluyendo 18 artistas de la región, mientras que otros 34 participantes provienen de 20 países. A la exposición se suman también lingüistas, cineastas, poetas, músicos y bailarines, ampliando la conversación más allá de las artes visuales.

La exposición principal, titulada “Vocali”, parte de una pregunta alrededor de la lengua, los lenguajes y las distintas maneras que tenemos de comunicarnos: lo escrito, lo hablado y aquello que todavía está por decirse.

Para Abraham Cruzvillegas, uno de los puntos centrales de esta propuesta es mirar la lengua maya desde el presente y no únicamente como parte del pasado. La Bienal busca así generar un diálogo entre distintas culturas y generaciones, donde la identidad y la pertenencia puedan entenderse como elementos vivos y en constante transformación.

Dentro de los participantes hay artistas de México, Colombia, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Egipto y otros países, además de creadores que trabajan desde diferentes contextos culturales y lingüísticos.

El proyecto también contempla 38 nuevas comisiones, es decir, obras y proyectos creados específicamente para esta edición, junto con piezas provenientes de colecciones institucionales y privadas y trabajos que serán reactivados mediante acciones y colaboraciones con artistas locales.

Tres ejes para mirar el presente

La Bienal se construye alrededor de tres grandes temas que atraviesan su primera edición: Lenguaje e Idioma; Identidad y Género; y Ecosistemas y Agua.

Estos ejes buscan abordar algunas de las preguntas que atraviesan la sociedad actual desde distintas perspectivas artísticas. El lenguaje se plantea como una herramienta de comunicación y pertenencia; la identidad y el género abren una conversación sobre las formas en que nos reconocemos y relacionamos; mientras que los ecosistemas y el agua permiten acercarse a problemáticas ambientales y sociales desde el arte.

La elección de estos temas también busca establecer una relación directa con el territorio y con las características culturales de Yucatán.

15 sedes para descubrir la ciudad desde otra perspectiva

Uno de los elementos que distingue a la Bienal es la decisión de llevar el arte a 15 sedes de Mérida y Maní, combinando museos, centros culturales, espacios educativos, edificios históricos y espacios públicos.

La sede principal será el Centro Contemporáneo del Mayab, un antiguo convento del siglo XVI ubicado en el centro histórico y bajo la administración de la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán.

El circuito también incluye el Centro de Artes Visuales, el Centro Cultural de la Niñez Yucateca, la Biblioteca Yucatanense, el Centro Cultural La Ibérica, las Galerías del Teatro José Peón Contreras, el Centro Cultural Olimpo, el Museo de la Ciudad de Mérida, la Universidad de las Artes de Yucatán, la Pinacoteca Juan Gamboa Guzmán, el Museo de la Luz, la Casa de la Cultura Banamex–Museo Casa Montejo y Fundación La Cúpula, además de intervenciones en el espacio público.

La propuesta busca que el recorrido por la Bienal sea también una manera de redescubrir Mérida. Algunos de los espacios seleccionados forman parte de la vida cultural de la ciudad, mientras que otros no suelen funcionar como escenarios habituales para exposiciones de arte contemporáneo.

Entre las colaboraciones destaca también la participación del Museo Jumex de Ciudad de México, con una exposición vinculada a la programación de la Bienal.

El arte como una forma de descentralización

La programación no se limitará a Mérida. Maní también formará parte del circuito, una decisión que responde a la intención de llevar las actividades culturales más allá de la capital yucateca.

Para las instituciones participantes, esta descentralización representa una oportunidad para acercar nuevas propuestas a públicos que quizá no tienen contacto frecuente con el arte contemporáneo y, al mismo tiempo, fortalecer los vínculos entre artistas locales y creadores de otras partes del mundo.

La secretaria de Cultura y las Artes de Yucatán, Patricia Martín Muñoz, destacó durante la presentación la importancia de que el proyecto llegue a un estado que ya cuenta con una comunidad artística activa, con nuevas generaciones, colectivos y espacios independientes que han construido una escena propia.

La Bienal pretende que ese trabajo tenga mayor circulación y que el encuentro con artistas, curadores y profesionales de otros lugares pueda generar nuevas relaciones y oportunidades para quienes crean desde Yucatán.

Una Bienal gratuita y abierta a distintos públicos

Otro de los pilares de la primera edición será el acceso gratuito. Todas las actividades de la Bienal serán de entrada libre, con la intención de que el arte contemporáneo pueda acercarse a públicos diversos y no únicamente a quienes ya forman parte del circuito artístico.

La organización también ha planteado una programación pública y educativa que incluirá charlas, encuentros y actividades dirigidas a diferentes audiencias, con el apoyo de TAE, Transformación Arte y Educación A.C., organización con más de 20 años de trabajo con comunidades de la península de Yucatán a través del arte, la mediación y la naturaleza.

La accesibilidad también forma parte de la planeación del proyecto, contemplando a personas con discapacidad, familias con niñas y niños y distintos tipos de visitantes.

La intención es que una persona pueda llegar por curiosidad, incluso si nunca antes ha tenido contacto con el arte contemporáneo, y encontrar una experiencia que le permita cuestionar, aprender o simplemente acercarse a nuevas formas de expresión.

Una apuesta por el futuro de Yucatán

Detrás de la Bienal también existe una intención de largo plazo. La primera edición forma parte de un proyecto planteado para realizarse en tres ediciones: 2026, 2028 y 2030, con la expectativa de que el encuentro pueda consolidarse e institucionalizarse con el paso del tiempo.

Catherine Petitgas ha señalado que una de las razones para impulsar el proyecto es su relación de años con Yucatán y con artistas de la escena emergente del estado. Desde 2023, también ha participado en iniciativas destinadas a acompañar la profesionalización de artistas jóvenes vinculados con la península.

La apuesta ahora es llevar esa experiencia a una escala internacional.

La Bienal también busca generar un impacto que vaya más allá de las exposiciones. La organización ha tomado como referencia otros encuentros internacionales para dimensionar el potencial cultural, turístico y económico de este tipo de proyectos. Bienales como las de Venecia, Lyon, São Paulo, Liverpool, Toronto y Cuenca han demostrado que el arte contemporáneo puede convertirse en un punto de encuentro para visitantes locales e internacionales y, al mismo tiempo, contribuir a la actividad económica de las ciudades que lo reciben.

En el caso de Yucatán, la organización plantea incluso la posibilidad de alcanzar decenas de miles de visitantes durante los tres meses de programación.

Una nueva conversación desde la península

La primera Bienal de Yucatán llega en un momento en el que la escena artística local busca ampliar su visibilidad y generar más conexiones con otros circuitos.

Para sus organizadores, el objetivo no es únicamente traer artistas internacionales al estado, sino propiciar un intercambio: que quienes llegan conozcan lo que se está creando en Yucatán y que los artistas locales puedan formar parte de conversaciones que trasciendan las fronteras de la península.

En ese sentido, la Bienal se plantea como un espacio de encuentro entre generaciones, territorios, idiomas y disciplinas. Una plataforma para hablar del presente, pero también para imaginar qué puede venir después.

Durante tres meses, Mérida y Maní serán el escenario de esa conversación. Una conversación que busca demostrar que el arte contemporáneo también puede ser una herramienta para mirar el territorio, cuestionar lo que ocurre alrededor y encontrar nuevas formas de relacionarnos con nuestra propia comunidad.

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