La infancia, otra víctima de la guerra en Sudán: más de 300 niños muertos o heridos en seis meses
La guerra en Sudán continúa dejando un saldo devastador entre la población civil, especialmente entre los niños. De acuerdo con UNICEF, al menos 330 menores han muerto o resultado heridos durante los primeros seis meses de 2026, en medio de un conflicto que no muestra señales claras de disminuir y que ha convertido a la infancia en una de sus principales víctimas.
El organismo de Naciones Unidas advirtió que los estados de Darfur y Kordofán concentran los niveles más altos de víctimas infantiles. La situación es particularmente grave en los alrededores de Al Obeid, en Kordofán del Norte, donde los ataques con drones y otras agresiones han provocado, desde mayo, más de 35 víctimas menores de edad, entre ellas al menos 18 niños muertos y más de 17 heridos. Las edades de los afectados van desde apenas dos meses hasta los 17 años.
Según UNICEF, los ataques con drones representan alrededor del 60 por ciento de las víctimas infantiles registradas en este periodo, lo que evidencia el creciente impacto de este tipo de armamento en zonas habitadas por civiles. Además de las muertes y lesiones directas, los bombardeos y ataques repetidos han dañado viviendas, escuelas, centros de salud, sistemas de agua y mercados, al tiempo que han interrumpido rutas de suministro esenciales para la población.
El representante de UNICEF en Sudán, Sheldon Yett, señaló que los niños están atrapados en un ciclo constante de violencia, desplazamiento y carencias. “Para muchos niños, no queda ningún lugar seguro”, afirmó, al advertir que los menores están siendo asesinados o heridos en sus hogares, caminos, mercados y mientras intentan acceder a servicios básicos como educación y atención médica.
La crisis se agrava por el avance de los combates entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido, enfrentados desde abril de 2023. Actualmente, la guerra se concentra principalmente en Kordofán, Darfur y Nilo Azul, regiones donde la población civil ha quedado expuesta a ataques constantes, desplazamientos forzados y condiciones cada vez más precarias.
El conflicto ha dejado al menos 59 mil personas muertas, ha desplazado a cerca de 13 millones y ha llevado a varias zonas del país a condiciones de hambruna. Además, más de 30 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, en un contexto donde el acceso de las organizaciones de ayuda se vuelve cada vez más difícil por la inseguridad y el daño a la infraestructura.
UNICEF llamó a todas las partes involucradas en el conflicto a proteger a la población civil y la infraestructura básica, así como a permitir el acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos. El organismo insistió en que los niños no deben ser blanco de ataques y que sus vidas, derechos y futuro deben ser protegidos en medio de una guerra que ha puesto a Sudán frente a una de las peores crisis humanitarias del mundo.