La mujer que escribía cartas de amor...
Por: Cristina Padín
Por: Cristina Padín
Sí tenía M quien le escribiera.. aunque tal vez fuera incluso pecado. No.. unas palabras tan llenas de pureza como aquellas escritas en azul verdad jamás podrían ser pecaminosas.. vivía en Salamanca (aunque no se puedan dar más datos) y ella... ella en una aldea gallega.
Por eso era valiente. Los que nacen o viven en aldeas gallegas muchas veces son valientes.
Ella tomaba el bus y se acercaba a la oficina de Correos. Donde una chica encantadora le sellaba la carta. Cada lunes y cada jueves.. cartas de un amor para un amor que nunca pudo ser, un amor que no tendría pasión bajo sábanas ni futuro.. ni una fecha de inicio.
Él leía. Soñaba. Imaginaba. Ella escribía. El domingo por la tarde, en su casa de la aldea. Y el miércoles por la mañana tras ir al mercado. Ella podría estar enamorada de un torero. O ser ambos un par de bellos que jugaban al imposible. O ser ella musulmana y él no.
Por ejemplo. La realidad era más sencilla. Ella era hermosa y fuerte a sus 86. Él... él tenía quien le escribiera.
En cualquier aldea gallega hay inspiración
Y en Galicia hay valientes. A esos valientes, con un abrazo
A mi amiga Ascen
A la amistas real
A mi querido Luis
A las historias
Al toreo
Y a Lama de Góngora
A las cartas
A mi amiga Julia
A mi amiga María, que adora el Realismo Mágico
A Carlos. Pronta mejoría