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LA PELOTA ES REDONDA

Luis Felipe Alvarez

Por Luis Felipe Álvarez · 29/10/2026 22:45
LA PELOTA ES REDONDA

29 de octubre de 2026

LA FUERZA DEL DESTINO

De acuerdo con la RAE, el destino es: la fuerza desconocida que provoca el encadenamiento de sucesos considerados inevitables.

Dos equipos dominaron las Grandes Ligas en 2026. El destino, en justicia, se encargó de enfrentarlos en la Serie Mundial.

Tampa Bay y Milwaukee encabezaron sus respectivas ligas en victorias y, en su camino hacia la Serie Mundial, barrieron a dos de las franquicias más emblemáticas de la historia del beisbol: Yankees y Dodgers.

Milwaukee eliminó a los Dodgers pasando por encima de su rotación de lujo (Skubal, Yamamoto, Snell y Glasnow) frustrando el intento de Los Ángeles de conquistar un tricampeonato, hazaña solo conseguida por los Yankees y Atléticos.

Tampa se encargó de poner fin a la temporada de los Yankees en la Serie Divisional por el mínimo de juegos posibles. Los Rays se impusieron en tres cerrados duelos a la talentosa tercia de abridores de Nueva York (Cole, Schlittler y Fried).

Con esas credenciales llegaron Rays y Brewers a una Serie Mundial predestinada a producir un campeón debutante. El juego inaugural suponía el enfrentamiento lógico de los abridores estelares de ambas rotaciones. Kevin Cash, manager de Tampa, se negó a que ese platillo de lujo apareciera en el menú inaugural.

Hay, sin embargo, una antigua paradoja del destino: a veces, los esfuerzos por evitarlo son precisamente los que terminan por cumplirlo.

Sófocles narra en “Edipo Rey” (430 a. C.) la tragedia de Edipo, cuyo nacimiento fue acompañado por una profecía del oráculo que anunció a Layo (rey de Tebas) que su hijo le daría muerte.

Edipo, quien fue abandonado para evitar el cumplimiento de esta profecía, fue adoptado y criado por Pólibo (rey de Corinto) como su hijo.

Años después, al conocer la profecía, Edipo huyó de Corinto para proteger a quien creía su padre. Durante su huida, ocurrió una disputa por el derecho de paso en un cruce de camino y Edipo, en cumplimiento de su destino, dio muerte a un desconocido. Era Layo, su padre.

El destino también reservaba un cruce de caminos para Jacob Misiorowski y Drew Rasmussen. Ocurrió en el quinto juego, cuando Tampa Bay enfrentaba nuevamente la eliminación y Milwaukee enviaba a la lomita a su mejor lanzador.

Kevin Cash terminó por aceptar el enfrentamiento que había evitado, pero con Rasmussen limitado a tres días de descanso. El derecho salió tras cuatro entradas y apenas 48 lanzamientos. Del otro lado, Misiorowski, Romero, Uribe y Megill cumplieron al pie de la letra con el libreto establecido.

La historia de Christian Yelich resulta particularmente interesante. Veterano de catorce temporadas en Grandes Ligas, tuvo en sus primeros dos años con Milwaukee promedios de .326 y .329, con 36 y 44 cuadrangulares respectivamente.

Yelich y los Cerveceros han compartido una gran historia, a pesar de que el campeonato permanecía fuera de su alcance. El destino, caprichoso, les reservó la gloria para 2026, precisamente cuando Yelich registró el OPS más bajo de su carrera (.692). Lejos de sus temporadas más deslumbrantes, el veterano encabezó a los Cerveceros con la insignia de capitán y la recompensa que tanto habían perseguido finalmente llegó.

Después de dos temporadas encabezando las Grandes Ligas, Milwaukee conquistó el campeonato que sus victorias parecían prometerle.

Llámelo justicia, llámelo destino… o tan solo llámelo beisbol.

La Pelota es Redonda

Pero viene en caja cuadrada

Luis Felipe Alvarez

luisfe143102@gmail.com

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