La última carrera de F1 en Madrid, en 1981, se disputó bajo amenazas de ETA y crisis interna del automovilismo
Solo 25 mil espectadores acudieron al Jarama pese al refuerzo de la Guardia Civil por la amenaza terrorista
El circuito del Jarama, en Madrid, albergó en junio de 1981 la última edición del Gran Premio de España de Fórmula 1 antes del regreso de la categoría a la ciudad, en un ambiente marcado por amenazas de la banda terrorista ETA y una disputa comercial que dividió al automovilismo mundial.
La carrera se celebró en medio de un conflicto entre la Federación Internacional del Automóvil, entonces conocida como FISA, y la Asociación de Constructores de Fórmula 1 (FOCA), organismo que agrupaba a los equipos privados frente a las escuderías respaldadas por fabricantes. Esa pugna por el control comercial y deportivo de la categoría afectó la organización del evento y generó incertidumbre entre los equipos participantes.
Las amenazas atribuidas a ETA obligaron a la Guardia Civil a reforzar el operativo de seguridad en el circuito del Jarama durante el fin de semana de competencia. El despliegue policial buscó garantizar el desarrollo de la carrera ante el riesgo de un atentado en un contexto de alta tensión en España.
El clima de inseguridad repercutió de forma directa en la asistencia del público: solo 25 mil espectadores acudieron a las gradas del Jarama, una cifra baja para un gran premio de Fórmula 1 en aquella época. La combinación de la amenaza terrorista y la crisis entre FISA y FOCA redujo el interés comercial en torno al evento.
Ese Gran Premio de España de 1981 marcó el cierre de un ciclo para Madrid como sede de la Fórmula 1, categoría que no volvió a competir en la ciudad durante más de cuatro décadas. El conflicto entre FISA y FOCA se resolvió meses después con un acuerdo que reorganizó la estructura comercial de la disciplina a nivel mundial.
El episodio de 1981 quedó como referencia obligada para entender el contexto político y deportivo que rodeó a la última visita de la Fórmula 1 a la capital española antes de su regreso reciente al calendario.