Líbano se convierte en el primer país de Oriente Próximo en abolir la pena de muerte
El Parlamento de Líbano aprobó este martes la abolición formal de la pena de muerte, convirtiendo al país en el primero de Oriente Próximo y del mundo árabe en eliminar esta medida de su legislación. La decisión pone fin legalmente a una práctica que permanecía suspendida de facto desde 2004.
La reforma establece que las condenas a muerte existentes serán sustituidas por cadena perpetua con trabajos forzados agravados, una disposición que ha generado cuestionamientos entre organizaciones de derechos humanos debido a que el sistema libanés no aplica actualmente este tipo de trabajos forzados.
La abolición tendrá efectos retroactivos y beneficiará a decenas de personas que permanecían condenadas a muerte. La Asociación Libanesa de Derechos Civiles calcula que al menos 84 prisioneros se encuentran en esta situación.
Aunque Líbano no había ejecutado a ninguna persona desde enero de 2004, los tribunales continuaban teniendo la posibilidad de dictar condenas capitales. Organizaciones defensoras de los derechos humanos habían advertido durante años que la moratoria podía revertirse mientras la pena de muerte siguiera contemplada en la legislación.
El ministro de Justicia libanés, Adel Nassar, calificó la decisión como un paso histórico y aseguró que el país recupera su papel como defensor de los derechos humanos en la región. La organización Human Rights Watch también celebró la reforma y destacó que transforma una suspensión temporal de las ejecuciones en una protección legal permanente del derecho a la vida.
La decisión ocurre en un contexto regional marcado por posiciones opuestas. En marzo, Israel aprobó una legislación que permite la pena de muerte para palestinos condenados por determinados asesinatos considerados actos terroristas, mientras que Jordania retomó en junio las ejecuciones después de varios años sin aplicarlas.
Con esta reforma, Líbano se suma a la tendencia internacional de abolición de la pena capital. De acuerdo con datos citados por El País y Amnistía Internacional, 114 países han eliminado la pena de muerte de sus legislaciones, frente a los 16 que lo habían hecho hace cinco décadas.
La decisión libanesa contrasta con el incremento de las ejecuciones en otros países. Amnistía Internacional registró 2,707 ejecuciones en 17 países durante 2025, la cifra más alta documentada por la organización desde 1981. Irán y Arabia Saudita se encuentran entre los países de la región con mayor número de ejecuciones.
La aprobación de la ley representa así un cambio histórico para Líbano y coloca al país como una excepción dentro de una región donde la pena de muerte continúa vigente en varios Estados.