Opiniones

Los sueños, sueños son

Los Medias Rojas despiertan con 15 victorias seguidas mientras Dodgers sufren su peor pesadilla en la recta final de la MLB

Por Luis Felipe Álvarez · 13/8/2026 20:19
Los sueños, sueños son

No transcurren más de dos semanas sin que descubra oculto en la oscuridad de la noche a un ladrón intentando ingresar a mi domicilio. Le grito que se aleje sin la claridad y fuerza que pretendo. Luego mi esposa me informa que estoy soñando y el episodio termina. Hasta dentro de dos semanas.

El origen se remonta a principios de los noventa, cuando la casa de mis padres sufrió un robo que provocó una pérdida mayor que la económica: la de nuestra percepción de seguridad.

La cicatriz de aquel evento es mi sueño recurrente. Como escribiera Calderón de la Barca en La vida es sueño: “toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.  

Este jueves 13 de agosto, el beisbol regresó al Campo de los Sueños, en Iowa, después de tres años de ausencia. Philadelphia y Minnesota se encontraron allí donde el cine imaginó un diamante levantándose entre los maizales.

En la película, Ray Kinsella lo construye movido por una voz que sólo él puede escuchar: “Constrúyelo, y ellos vendrán”.

Kinsella decidió perseguir el sueño de ver jugar a los peloteros de los Medias Blancas de Chicago de 1919 y a su propio padre, todos ya fallecidos.

Y si de sueños hablamos, pocos equipos han vivido uno como los Medias Rojas de Boston durante las últimas semanas. El 2 de julio estaban diez juegos por debajo de .500. A partir de entonces ganaron quince consecutivos, igualando la marca del club de 1946, hasta que Baltimore puso fin a la racha en el segundo juego de una doble cartelera.

Terminada aquella racha, Boston continuó jugando a gran nivel. Aunque en los últimos días Atléticos y Toronto le han marcado el alto, presume un extraordinario porcentaje de victorias de .771 desde el 3 de julio a la fecha.

El resultado es un equipo instalado en posición de postemporada, como segundo comodín y a sólo tres juegos de Yankees.

Durante este periodo de frenesí, Boston enfrentó a los grandes favoritos a ganar la Serie Mundial, Dodgers de Los Ángeles, a quienes se impusieron por barrida en una serie de tres juegos.

Ganaron el primero con comodidad, 9-4; el segundo, 3-2, imponiéndose en un duelo de pitcheo al estelar japonés Yoshinobu Yamamoto; y el tercero, con autoridad, 8-4.Especialmente notable estuvo el curazoleño Ceddanne Rafaela, quien castigó a Dodgers con cuatro cuadrangulares en la serie.

Boston tendrá el resto de la temporada para preguntarse, como Segismundo, si lo vivido durante estas semanas fue realidad o apenas un sueño.

Los Dodgers, por otro lado, después de la barrida recibida de Boston, continuaron en caída libre, perdiendo frente a los Cachorros también por barrida y el séptimo consecutivo ante Arizona. Aunque han reaccionado ganando cuatro de los últimos cinco, la de Dodgers podría ser una pérdida mayor que la de siete juegos consecutivos: la de su percepción de superioridad.  

Como cada año, las dos últimas semanas de agosto y el mes de septiembre serán de salvajes definiciones. Es el tiempo en que se consigue lo que parecía imposible y se pierde lo que se creía seguro. Momento de preguntarse, como en los versos de Calderón de la Barca, qué es real y qué ilusión, qué es sombra y qué ficción; de recordar que el mayor bien es pequeño y que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

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