Madre viuda en India gana carrera descalza para pagar los libros de su hija
El premio de 31 dólares se destinó a material escolar en medio de una tasa de desempleo del 29,1% entre graduados universitarios
Ramabai Ranveer, viuda de 47 años, ganó en agosto una carrera de tres kilómetros en el estado de Maharashtra, India, corriendo descalza tras perder sus zapatillas a mitad de trayecto. La mujer, sin experiencia previa en atletismo, se llevó un premio de 31 dólares que destinó a la compra de libros y material escolar para su hija menor, Arati.
El caso cobró notoriedad en India porque expone las dificultades económicas de miles de familias para sostener la educación superior de sus hijos, en un país donde el gasto universitario supera por mucho los ingresos de los hogares rurales. Según un informe gubernamental difundido el mes pasado, solo el 8% de los graduados universitarios en India consigue empleos acordes a los conocimientos adquiridos en su carrera.
La tasa de desempleo entre graduados universitarios alcanza el 29,1%, nueve veces mayor que la registrada entre quienes nunca cursaron estudios superiores, de acuerdo con el mismo reporte oficial. Ramabai relató a la cadena BBC que se enteró de la carrera porque su hija Pooja, de 22 años, le pidió participar; ambas compitieron y también obtuvieron el segundo lugar en su categoría, con un premio adicional de 20 dólares.
Ramabai quedó a cargo del hogar en 2012, tras la muerte de su esposo, y desde entonces trabajó recogiendo soja, garbanzos y cúrcuma en campos ajenos para sostener a sus dos hijas. Abandonó la escuela a los 13 años y actualmente trabaja como cocinera en la academia policial donde su hija Pooja se prepara para el examen de reclutamiento estatal.
El episodio se produce en medio de una ola de protestas estudiantiles que sacude a India durante buena parte del año, luego de que en mayo el Examen Nacional de Elegibilidad y Admisión para estudios de medicina fuera cancelado por una filtración, obligando a casi dos millones de aspirantes a repetir la prueba. La indignación derivó en la renuncia del ministro de Educación en julio pasado, tras movilizaciones encabezadas por jóvenes agrupados en el Partido Popular de la Cucaracha (CJP).
El fundador del CJP, Abhijeet Dipke, exige ahora modernizar las escuelas públicas rurales y corregir la infraestructura deteriorada en las zonas más pobres del país. La historia de Ramabai se convirtió en símbolo de esa demanda: para unos representa el sacrificio extremo de una madre por la educación de sus hijas; para otros, la evidencia de que el sistema educativo indio ya no garantiza movilidad social.