Médicos advierten que orden de Trump sobre vacuna triple podría poner en riesgo a niños
La nueva orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para modificar las recomendaciones de vacunación infantil ha generado preocupación entre médicos y especialistas en salud pública, quienes advierten que los cambios podrían aumentar la confusión entre las familias y dejar a algunos niños sin protección frente a enfermedades prevenibles.
La medida contempla dividir la vacuna triple viral MMR, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola, en tres vacunas independientes. También promueve que las vacunas infantiles sean administradas en citas separadas siempre que sea posible.
Especialistas cuestionan la decisión debido a que la vacuna MMR combinada cuenta con décadas de investigación y seguimiento de seguridad. Además, actualmente no existen en Estados Unidos vacunas infantiles individuales autorizadas para cada una de las tres enfermedades, por lo que desarrollar y aprobar estos productos podría tomar años.
La preocupación aumenta debido al repunte de casos de sarampión que enfrenta Estados Unidos y a la disminución de las tasas de vacunación infantil. Médicos advierten que modificar los esquemas podría provocar que algunas familias retrasen o incluso omitan dosis necesarias.
Durante la presentación de la medida, Trump también volvió a sugerir una posible relación entre las vacunas y el autismo. Sin embargo, esta afirmación contradice décadas de investigación científica. Estudios realizados en distintos países no han encontrado una relación causal entre las vacunas infantiles y el trastorno del espectro autista.
Los especialistas también cuestionan los cambios al calendario de vacunación infantil impulsados por la administración Trump y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. Mientras las recomendaciones federales contemplan vacunas para un número reducido de enfermedades, la Academia Estadounidense de Pediatría mantiene un calendario más amplio para proteger a los menores.
Médicos y expertos en enfermedades infecciosas consideran que la existencia de recomendaciones diferentes puede generar incertidumbre entre los padres, especialmente en un momento en que las tasas de vacunación infantil han disminuido.
La medida ha provocado críticas entre especialistas, quienes insisten en que las decisiones relacionadas con la vacunación infantil deben basarse en evidencia científica y no en afirmaciones que no cuentan con respaldo médico.