Mérida entra en la lista nacional de municipios con más víctimas de feminicidio
Mérida, reconocida durante años por sus bajos índices delictivos, apareció entre los 20 municipios de México que concentraron el mayor número de víctimas de feminicidio durante el primer semestre de 2026. La información representa una señal de alerta para las autoridades y la sociedad yucateca, pues demuestra que los niveles generales de seguridad no siempre reflejan la realidad que enfrentan las mujeres.
De acuerdo con el Informe sobre violencia contra las mujeres del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre enero y junio de 2026 se registraron 315 víctimas de feminicidio en México. De ese total, 109 casos, equivalentes al 34.7 por ciento, se concentraron en solamente 20 municipios, entre los cuales se encuentra la capital de Yucatán.
La presencia de Mérida en esta relación nacional la coloca junto a ciudades que históricamente han enfrentado mayores niveles de violencia, como Culiacán, Reynosa, Cancún, Villahermosa, Chihuahua, Ciudad Juárez, Mexicali, León, Irapuato y Mazatlán. Sin embargo, la incidencia registrada en la capital yucateca es considerablemente menor que la reportada en los municipios que encabezan la estadística.
Culiacán, Sinaloa, ocupó el primer lugar municipal con 29 víctimas de feminicidio durante el periodo analizado, cifra que representa casi uno de cada diez casos contabilizados en todo México. Le siguió Reynosa, Tamaulipas, con 10 víctimas, mientras que Benito Juárez, Quintana Roo; Villahermosa, Tabasco; Chihuahua, Chihuahua, y la alcaldía Venustiano Carranza, en la Ciudad de México, reportaron cinco casos cada uno.
En el ámbito estatal, Sinaloa encabezó la lista nacional con 42 víctimas, seguido por el Estado de México, con 24; Chiapas, con 21, y la Ciudad de México, con 20. Estas cuatro entidades concentraron más de una tercera parte de los feminicidios registrados en el país durante los primeros seis meses del año. También aparecieron con cifras de dos dígitos Tamaulipas, Morelos, Sonora, Chihuahua, Guanajuato, Jalisco y Oaxaca.
Yucatán no se encuentra entre los estados con mayor número de víctimas ni entre aquellos con las tasas más elevadas de feminicidio. No obstante, la inclusión de Mérida entre los municipios con mayor concentración de casos obliga a observar el problema más allá de las estadísticas generales sobre seguridad pública.
Una entidad puede mantener bajos niveles de homicidio doloso y, al mismo tiempo, enfrentar situaciones graves de violencia familiar, sexual, psicológica o feminicida. Por ello, la seguridad de las mujeres no debe evaluarse únicamente a partir del número total de delitos, sino también mediante la eficacia de los mecanismos de prevención, la atención de las denuncias, la protección de las víctimas y la investigación de las muertes violentas con perspectiva de género.
La medición por tasa también muestra importantes diferencias entre las entidades. Sinaloa registró 2.59 víctimas de feminicidio por cada 100 mil mujeres, la cifra más alta de México, seguido por Morelos, con 1.50; Sonora, con 0.95, y Tamaulipas, con 0.94. En el ámbito municipal, Culiacán volvió a encabezar la estadística con una tasa de 5.16 víctimas por cada 100 mil mujeres.
Las cifras correspondientes a Mérida deben entenderse como un llamado a fortalecer las acciones institucionales antes de que la problemática avance. La prevención requiere identificar oportunamente las señales de riesgo, atender con seriedad las denuncias por violencia familiar, garantizar medidas de protección efectivas y mejorar la coordinación entre las autoridades municipales, estatales y federales.
También resulta indispensable revisar la manera en que se investigan las muertes violentas de mujeres. Durante 2025, organizaciones civiles de Yucatán señalaron diferencias entre los registros oficiales y sus propios conteos, lo que mantuvo abierto el debate sobre la correcta clasificación de los casos y la necesidad de investigar cada muerte con perspectiva de género.
Mérida conserva indicadores de seguridad favorables en comparación con otras ciudades mexicanas, pero esa condición no debe utilizarse para minimizar las violencias que ocurren dentro de los hogares, las relaciones de pareja o los espacios cotidianos. La aparición del municipio en la estadística nacional demuestra que ninguna ciudad está exenta del feminicidio.
La seguridad no consiste solamente en mantener bajos índices delictivos. También implica que las mujeres puedan vivir sin miedo, recibir atención cuando denuncian una agresión y confiar en que las instituciones actuarán antes de que la violencia alcance consecuencias irreparables. El reto para Mérida y Yucatán será responder a esta advertencia con prevención, investigación y justicia.