México vuelve bajo la lupa de EU: evaluarán si conserva la categoría 1 en seguridad aérea
México enfrenta una nueva evaluación por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que revisará si el país cumple con los estándares internacionales necesarios para conservar la categoría 1 en materia de seguridad aérea, estatus que recuperó en septiembre de 2023 después de permanecer más de dos años en categoría 2.
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) confirmó que la revisión se desarrolla del 10 al 14 de agosto de 2026 como parte del Programa Internacional de Evaluación de la Seguridad Aérea (IASA, por sus siglas en inglés). El proceso está dirigido a las autoridades aeronáuticas mexicanas y no consiste en una inspección individual de las aerolíneas comerciales.
El objetivo de la evaluación es determinar si México mantiene el cumplimiento de los estándares de seguridad operacional establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). La categoría 1 resulta particularmente importante para la relación aérea con Estados Unidos, ya que permite que las aerolíneas mexicanas incorporen nuevos servicios y rutas hacia ese país.
Durante la evaluación, los especialistas de la FAA revisarán distintos componentes del sistema aeronáutico mexicano, entre ellos la legislación vigente, los reglamentos de operación, la estructura de supervisión de la aviación civil, la capacitación y preparación del personal técnico, así como los procedimientos relacionados con licencias, certificaciones, autorizaciones y vigilancia de la seguridad operacional.
También se analizará la capacidad de las autoridades para detectar y atender posibles deficiencias relacionadas con la seguridad. El programa IASA contempla ocho elementos considerados fundamentales para que un país pueda ejercer una supervisión efectiva de su industria aeronáutica conforme a los estándares internacionales.
La revisión ocurre casi tres años después de que México recuperara la categoría 1. El 25 de mayo de 2021, la FAA degradó al país a categoría 2 tras determinar que la autoridad aeronáutica mexicana no cumplía plenamente con los estándares internacionales de seguridad establecidos por la OACI.
La recuperación llegó el 14 de septiembre de 2023, después de más de dos años de trabajo entre autoridades mexicanas y estadounidenses para corregir las deficiencias señaladas. La FAA informó entonces que proporcionó asistencia técnica y envió especialistas en seguridad aérea para colaborar con la AFAC durante el proceso.
El regreso a la categoría 1 permitió a las compañías mexicanas nuevamente agregar servicios y rutas hacia Estados Unidos, además de facilitar que las aerolíneas estadounidenses retomaran determinados acuerdos de comercialización y códigos compartidos en vuelos operados por empresas mexicanas.
La importancia de conservar este nivel radica en que una eventual degradación a categoría 2 limitaría nuevamente las posibilidades de crecimiento de las aerolíneas nacionales en el mercado estadounidense. Bajo esa clasificación, las empresas mexicanas enfrentarían restricciones para incorporar nuevas rutas o incrementar frecuencias hacia Estados Unidos.
La nueva evaluación se produce además en medio de cuestionamientos sobre los recursos disponibles para la autoridad aeronáutica mexicana. De acuerdo con información publicada por El Financiero, el presupuesto de la AFAC disminuyó aproximadamente 37% desde que México recuperó la categoría 1, mientras representantes del sector han advertido sobre la necesidad de contar con mayores recursos y personal técnico especializado para mantener las labores de supervisión.
Por ahora, la revisión no implica que México haya perdido la categoría 1. El país conserva el máximo nivel otorgado dentro del programa IASA mientras la FAA analiza la capacidad de la autoridad mexicana para mantener una supervisión de seguridad acorde con los estándares de la OACI.
Los resultados del proceso serán determinantes para conocer si México conserva un estatus que resulta clave para la expansión de sus aerolíneas en uno de los mercados internacionales más importantes para la aviación nacional. La evaluación representa así una nueva prueba para las autoridades mexicanas, tres años después de haber recuperado una categoría cuya pérdida, en 2021, mantuvo limitado durante más de dos años el crecimiento de las compañías nacionales hacia Estados Unidos.