México y Perú hacen las paces: restablecen relaciones diplomáticas tras caso Betssy Chávez
México y Perú acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas este viernes 7 de agosto, después de meses de distanciamiento provocado por el asilo concedido por el gobierno mexicano a la exprimera ministra peruana Betssy Chávez.
El anuncio fue realizado por ambos gobiernos mediante un comunicado conjunto en el que destacaron los vínculos históricos entre las dos naciones y manifestaron su intención de recuperar la cooperación bilateral.
Los gobiernos señalaron que la decisión se tomó considerando los “históricos lazos de hermandad, amistad y cooperación” entre México y Perú, además de reafirmar su respeto al derecho internacional y a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
La normalización de las relaciones estuvo acompañada de una decisión clave del gobierno peruano: la entrega de un salvoconducto a Betssy Chávez, que le permitió abandonar territorio peruano y trasladarse a México.
Chávez permanecía asilada desde noviembre de 2025, después de ingresar a la sede diplomática mexicana en Lima. La decisión del gobierno de Claudia Sheinbaum de concederle asilo provocó que Perú anunciara, el 3 de noviembre de ese año, la ruptura de relaciones diplomáticas con México.
La exprimera ministra fue condenada por la justicia peruana a 11 años, cinco meses y 15 días de prisión por conspiración para la rebelión, relacionada con los acontecimientos del 7 de diciembre de 2022, cuando el entonces presidente Pedro Castillo anunció la disolución del Congreso y otras medidas que derivaron en su destitución y detención.
Durante meses, la situación de Chávez se convirtió en uno de los principales obstáculos para resolver la crisis bilateral. México solicitaba garantías para que pudiera abandonar Perú, mientras las autoridades peruanas mantenían pendiente la autorización del salvoconducto.
Finalmente, el gobierno encabezado por la presidenta peruana Keiko Fujimori decidió conceder el documento bajo las disposiciones de la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954, lo que permitió la salida de la exfuncionaria con destino a México.
Sin embargo, Perú dejó claro que el otorgamiento del salvoconducto no implica el cierre definitivo del proceso judicial contra Chávez. La Cancillería peruana informó que se reserva el derecho de solicitar su eventual extradición en caso de que las autoridades judiciales del país así lo determinen.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la exfuncionaria sería trasladada a México y señaló que el acuerdo fue resultado de varias semanas de diálogo con la nueva administración peruana.
Sheinbaum calificó la decisión del gobierno peruano como una acción de buena voluntad hacia México y sostuvo que este paso permitiría restablecer las relaciones entre ambos países. Al mismo tiempo, reiteró que su administración mantendrá su postura respecto al expresidente Pedro Castillo, cuyo caso ha sido uno de los principales puntos de diferencia entre ambas naciones.
Con el acuerdo, México y Perú buscan cerrar uno de los episodios más tensos de su relación diplomática reciente y abrir una nueva etapa basada en el diálogo y la cooperación.
El restablecimiento de los vínculos permitirá retomar plenamente la actividad diplomática entre ambos países y avanzar nuevamente en temas económicos, políticos, culturales y de cooperación regional, aunque el futuro judicial de Betssy Chávez podría continuar formando parte de la relación bilateral.