Panorama

Noruega queda fuera, pero la “Haalandmanía” conquista el Mundial

Por La Revista Peninsular · 14/7/2026 16:35
Noruega queda fuera, pero la “Haalandmanía” conquista el Mundial

La eliminación de México frente a Inglaterra no apagó la conversación mundialista en las redes sociales, sino que modificó su rumbo. En cuestión de horas, la atención de los usuarios, los creadores de contenido y las marcas se trasladó hacia la selección de Noruega y, especialmente, hacia su principal figura: Erling Haaland.

Durante la participación de México, la expresión “¿Y si sí?” acompañó la ilusión de los aficionados que imaginaban una actuación histórica del equipo nacional. Tras la derrota del conjunto mexicano, la narrativa digital buscó un nuevo protagonista y lo encontró en una selección que regresó a la Copa del Mundo después de 28 años y consiguió avanzar por primera vez hasta los cuartos de final.

Noruega se convirtió en una de las revelaciones del torneo después de derrotar a Brasil por 2-1 en los octavos de final. El resultado no solo eliminó a una de las selecciones más reconocidas del fútbol internacional, sino que también colocó al equipo escandinavo y a Haaland en el centro de la conversación mundialista.

Compañías como Coca-Cola, Telcel, Walmart, Tim Hortons, Carl’s Jr. y Rexona aprovecharon el cambio de tendencia para publicar videos, memes y mensajes relacionados con Noruega. La reacción mostró la velocidad con la que las marcas adaptan sus estrategias durante acontecimientos deportivos de alcance global.

En las redes sociales, el Mundial funciona como una carrera por conservar la atención. Cuando una selección queda eliminada, las búsquedas, las publicaciones y las interacciones se redistribuyen entre los equipos que continúan en competencia. Los creadores de contenido y las empresas siguen ese desplazamiento para participar en las tendencias antes de que pierdan relevancia.

De acuerdo con información de la consultora GWI, el 74 por ciento de los aficionados utiliza las redes sociales para seguir o consumir contenido deportivo. Esta dinámica ha transformado la experiencia de los torneos, pues una parte considerable de la conversación ya no se limita a los partidos completos, sino que se desarrolla mediante fragmentos de video, reacciones, memes y publicaciones protagonizadas por los jugadores.

La victoria de Noruega sobre Brasil convirtió a Haaland en el centro de esa economía de la atención. El delantero terminó su primera participación mundialista con siete goles y encabezó el recorrido más destacado de su selección en la historia del torneo.

Su influencia, sin embargo, no se limitó a lo sucedido dentro del campo. La personalidad del jugador, su estilo de vida y su disposición para interactuar con las tendencias de internet ayudaron a ampliar su alcance entre públicos que no necesariamente siguen el fútbol de manera habitual.

Haaland ha compartido algunos de los hábitos que forman parte de su preparación diaria. El futbolista procura limitar el uso del teléfono celular, evita las pantallas antes de dormir y busca descansar entre nueve y diez horas cada noche. También mantiene una alimentación con presencia de proteínas, carne, pescado, frutas y verduras, además de reducir el consumo de productos ultraprocesados.

La disciplina que aplica en su carrera contrasta con la imagen relajada y humorística que proyecta en internet. El delantero suele reaccionar a los memes y publicaciones que se generan alrededor de su apariencia, sus celebraciones y su comportamiento fuera de la cancha.

Esta combinación le permite conservar la imagen de un atleta de alto rendimiento sin presentarse como una celebridad completamente distante. Para una generación acostumbrada a conocer la vida cotidiana de los deportistas a través de TikTok, Instagram y otras plataformas, esa cercanía representa una parte importante de su atractivo.

Su interés por la moda también ha contribuido a que su presencia llegue a otros espacios. Las imágenes de su colección de bolsos Birkin de Hermès, sus elecciones de vestimenta y algunos momentos informales durante el torneo generaron publicaciones que trascendieron las conversaciones estrictamente deportivas.

Videos y ediciones dedicados al futbolista acumularon interacciones entre aficionados que siguieron tanto sus goles como su imagen fuera de la cancha. Este fenómeno fue particularmente visible entre usuarios jóvenes, quienes convirtieron distintos aspectos de su personalidad en material para memes, tendencias y publicaciones.

La atención alrededor del delantero también se reflejó en la concentración de periodistas, cámaras y aficionados en la base de entrenamiento utilizada por Noruega en las instalaciones del Inter Miami. Cada aparición del jugador se convirtió en una oportunidad para producir contenido y alimentar la conversación digital.

Uno de los momentos más representativos de esta tendencia ocurrió cuando Haaland invitó a sus seguidores a buscar su nombre en Google. Al hacerlo, el buscador mostraba una animación interactiva inspirada en el llamado “remo vikingo”, una de las celebraciones más reconocibles de la afición noruega durante el torneo.

La coreografía consiste en que los participantes se colocan hombro con hombro y simulan el movimiento sincronizado de remar, mientras acompañan la acción con palmadas y el ritmo de un tambor. La referencia a la herencia vikinga de Noruega convirtió el festejo en una imagen fácilmente identificable y reproducible.

El “remo vikingo” pasó rápidamente de las tribunas a las calles y a las plataformas digitales. Aficionados noruegos lo recrearon en lugares como Times Square, en las inmediaciones de Manhattan y en escaleras eléctricas de Boston, transformándolo en un espectáculo itinerante que acompañó al equipo durante su recorrido por las ciudades sede.

La tendencia también fue adoptada por aficionados de otros países. En México, algunos usuarios adaptaron la coreografía y la rebautizaron con humor como “la trajinera”, relacionándola con una de las embarcaciones más representativas del país.

La facilidad para reproducir el festejo permitió que distintas empresas se incorporaran a la tendencia. Marcas como Duolingo utilizaron el “Viking Row” en sus publicaciones, sumándose a una corriente que ya contaba con reconocimiento internacional y una importante capacidad para generar interacciones.

La historia deportiva de Noruega fortaleció el fenómeno. La selección escandinava disputó su primera Copa del Mundo desde 1998 y alcanzó por primera vez los cuartos de final después de eliminar a Brasil, cinco veces campeón del torneo.

Su presencia entre los ocho mejores equipos rompió con el orden habitual de las fases decisivas. A diferencia de selecciones acostumbradas a competir por el título, Noruega llegó al campeonato sin aparecer entre las principales favoritas. Esa condición le permitió construir una narrativa basada en la sorpresa y en la posibilidad de superar las expectativas.

El recorrido terminó con una derrota por 2-1 frente a Inglaterra en tiempo extra. Sin embargo, la eliminación no borró el impacto generado por el equipo. Más de 100 mil personas se reunieron en Oslo para recibir a los jugadores y celebrar una participación que modificó la relación del país con su selección nacional.

La recepción incluyó nuevamente el “remo vikingo”, esta vez realizado frente al Palacio Real y con la participación del príncipe heredero Haakon. La escena confirmó que una tendencia nacida en las tribunas y amplificada por internet había trascendido el torneo para convertirse en un símbolo de la actuación noruega.

La “Haalandmanía” demuestra que los grandes acontecimientos deportivos se desarrollan simultáneamente en dos espacios. En los estadios, los equipos compiten por avanzar y conquistar el campeonato; en las plataformas digitales, jugadores, marcas y aficionados disputan el control de la conversación.

Los goles generan el interés inicial, pero las historias personales, los memes, los festejos y la capacidad de conectar con diferentes comunidades determinan cuánto tiempo permanece un protagonista en el centro de la atención.

México quedó eliminado y Noruega también terminó su participación, pero la conversación mundialista continúa cambiando de figura conforme avanza el torneo. En esta Copa del Mundo, el resultado dentro de la cancha sigue siendo fundamental, aunque los algoritmos también desempeñan un papel decisivo para definir qué historia alcanza una dimensión global.

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