Padres de Cancún rechazan cuotas escolares de hasta 2 mil 500 pesos y reclaman educación gratuita
A pocas semanas del inicio del ciclo escolar 2026-2027, padres de familia de Cancún han manifestado su inconformidad por el cobro de cuotas en planteles públicos, con cantidades que van desde los 450 hasta los 2 mil 500 pesos, al considerar que estos pagos contradicen el principio de gratuidad de la educación pública.
La situación representa una preocupación adicional para las familias en una temporada marcada por gastos relacionados con la compra de útiles escolares, uniformes, calzado, mochilas y transporte. De acuerdo con los testimonios recabados, algunos tutores aseguran que los cobros se presentan como parte de los requisitos para realizar inscripciones o determinados trámites escolares.
Una madre de familia identificada como Wilma Canul señaló que en el CBTis 111 se han solicitado cantidades importantes a los estudiantes. “Son escuelas públicas, pero aun así nos hacen pagar”, expresó al cuestionar los cobros realizados en el plantel. Otro padre indicó que para inscribir a su hijo a quinto grado debe cubrir una aportación de 450 pesos.
Además de los montos solicitados, una de las principales inconformidades es el presunto condicionamiento de documentos y trámites escolares. Padres aseguran que, cuando no se cubren las aportaciones requeridas al comienzo del ciclo, posteriormente pueden enfrentar dificultades para recibir calificaciones u otra documentación académica.
La organización Padres Aliados de la Educación informó que ha recibido al menos 100 denuncias relacionadas con el cobro de las denominadas cuotas voluntarias en diferentes puntos de Quintana Roo, principalmente en instituciones de nivel medio superior.
Ante estas inconformidades, las autoridades educativas han reiterado que las aportaciones escolares son voluntarias y que ninguna institución puede impedir la inscripción, negar el acceso a clases o retener documentación oficial debido a que una familia no haya realizado el pago.
Héctor Santín Gómez, presidente de Padres Aliados de la Educación, sostuvo que las aportaciones deben acordarse mediante las asambleas escolares y ser aprobadas por los padres de familia. Sin embargo, recalcó que incluso después de ser autorizadas por mayoría conservan su carácter voluntario, por lo que ningún tutor puede ser obligado a realizarlas.
Parte de la discusión surge porque algunos planteles argumentan que estos recursos son necesarios para cubrir labores de mantenimiento, mejorar las instalaciones o atender servicios básicos. Los padres inconformes, sin embargo, consideran que estas necesidades deben ser atendidas mediante el presupuesto destinado al sistema educativo y no convertirse en una carga obligatoria para las familias.
Para 2026, los Servicios Educativos de Quintana Roo ejercen un presupuesto de 9 mil 189 millones de pesos, dato que ha sido señalado por los padres como parte de su argumento para exigir que las autoridades garanticen las condiciones necesarias para el funcionamiento de las escuelas públicas sin condicionar los servicios educativos a aportaciones económicas adicionales.
La organización recomendó que los padres que enfrenten el condicionamiento de boletas, inscripciones, documentos o cualquier otro trámite por no pagar una cuota presenten una denuncia ante las autoridades educativas correspondientes y, en su caso, ante organismos de derechos humanos.
La polémica vuelve así a colocar sobre la mesa el debate sobre el financiamiento de los planteles públicos y los límites de las aportaciones de las familias, particularmente cuando una cuota presentada como voluntaria puede convertirse, en la práctica, en un requisito para acceder a servicios que forman parte del derecho a la educación.