Perú se suma al Escudo de las Américas, alianza impulsada por Trump contra los cárteles
Perú se incorporará al Escudo de las Américas, una iniciativa promovida por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que busca fortalecer la cooperación entre países del continente para combatir el narcotráfico y otras organizaciones criminales transnacionales.
El anuncio fue realizado este martes 8 de septiembre por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante el inicio de una gira por Colombia, Ecuador y Perú enfocada en asuntos de seguridad, combate al crimen organizado y fortalecimiento de las relaciones económicas de Washington con la región.
“Estamos sincronizando esfuerzos para proteger nuestro hemisferio de las amenazas transnacionales y regionales”, señaló Rubio al confirmar la incorporación del país sudamericano. El funcionario destacó además que Perú cuenta actualmente con el estatus de importante aliado extra-OTAN de Estados Unidos.
El gobierno de la presidenta peruana Keiko Fujimori había expresado previamente su intención de formar parte de este mecanismo regional. De acuerdo con la información difundida, el objetivo es ampliar el intercambio de inteligencia, la coordinación entre fuerzas de seguridad y el acceso a capacidades tecnológicas para enfrentar a organizaciones que operan más allá de las fronteras nacionales.
El Escudo de las Américas surgió a partir de una cumbre encabezada por Trump en marzo de 2026 en Florida, a la que asistieron mandatarios y representantes de distintos países latinoamericanos, entre ellos Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y República Dominicana. La iniciativa ha reunido principalmente a gobiernos de derecha o políticamente cercanos a la actual administración estadounidense.
La estrategia busca construir una respuesta conjunta frente a los cárteles del narcotráfico y otras redes delictivas que operan en varios países. La cooperación puede incluir intercambio de información, capacitación, herramientas tecnológicas y coordinación en materia de seguridad, aunque los alcances específicos de la participación peruana todavía deberán definirse.
La incorporación de Perú también ocurre en un momento de acercamiento político y económico con Washington. Rubio señaló que ambos gobiernos buscan profundizar una relación bilateral de aproximadamente 200 años y destacó inversiones estadounidenses en sectores estratégicos, particularmente en minería y minerales críticos. En febrero de 2026, ambos países firmaron un memorando de entendimiento en esta materia y posteriormente la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos destinó cinco millones de dólares al sector minero peruano.
Durante su recorrido sudamericano, Rubio también sostendrá encuentros con los gobiernos de Colombia y Ecuador, dos países considerados piezas importantes de la nueva estrategia de seguridad estadounidense en la región. Washington busca incrementar la coordinación contra el narcotráfico, las redes criminales y otras amenazas transnacionales, al mismo tiempo que fortalece sus vínculos económicos y políticos con gobiernos latinoamericanos afines.
Con el ingreso de Perú, el Escudo de las Américas continúa ampliando la red de cooperación promovida por la administración Trump, en momentos en que el combate al crimen organizado y el narcotráfico vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de seguridad entre Estados Unidos y América Latina.