Presidente de Colombia desata controversia al difundir video en el que camina entre cadáveres de guerrilleros
La Defensora del Pueblo acusó al Estado de competir en crueldad con los grupos armados; el operativo dejó 23 presuntos disidentes de las FARC muertos y dos menores de edad
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, difundió un video de más de siete minutos en el que aparece caminando entre los cadáveres de 23 presuntos integrantes de disidencias de las FARC y dos menores de edad, abatidos en un operativo militar en el departamento de Guaviare, según reportes citados tras la publicación.
Las imágenes reabrieron el debate sobre los límites del Estado en la lucha contra los grupos armados, en una nación marcada por décadas de conflicto entre insurgentes, fuerzas militares y paramilitares. El episodio ocurre después de que De la Espriella basara buena parte de su campaña electoral, previa a su triunfo en junio pasado, en promesas de mano dura contra la delincuencia.
La Defensora del Pueblo, Iris Marín, condenó públicamente el material en una publicación en la red social X. "El Estado y el Gobierno no pueden entrar en una competencia por demostrar quién puede ser más cruel", escribió la funcionaria, quien agregó: "Incluso en la guerra hay límites, y la dignidad humana no desaparece con la muerte".
El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, respondió a esas críticas y defendió la difusión del video. "Lamentamos lo que consideramos una triste equivocación: equiparar al Estado con las bandas narcoterroristas, como si compitiera en crueldad", sostuvo Lara, hijo del asesinado exministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla. La senadora María José Pizarro, del Pacto Histórico, calificó el hecho como "necrofilia mediática", mientras la exalcaldesa de Bogotá Claudia López habló de "autoritarismo mafiosongo".
Analistas consultados coinciden en que la estrategia busca proyectar control estatal frente a los grupos armados. "Mostrar eso manda un mensaje de fuerza e intimidación", explicó el politólogo Carlos Cortés, quien vinculó las imágenes con la línea de seguridad anunciada por De la Espriella durante la campaña, en contraste con la apuesta negociadora de su antecesor, Gustavo Petro. La analista Elizabeth Dickinson, del centro International Crisis Group, recordó que este tipo de exhibiciones no son nuevas en el país: se usaron durante la persecución de Pablo Escobar y en el gobierno de Álvaro Uribe, entre 2002 y 2010.
Pese a las críticas, dos días después de la primera publicación, De la Espriella difundió un segundo video, esta vez junto a los cuerpos de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, su pareja Angélica Tarazona, alias La Bebecita, y otras dos personas, tras una operación militar en el departamento de La Guajira. El episodio confirma que la exhibición de mano dura seguirá siendo eje de su estrategia de gobierno, en un fenómeno que se ha repetido en otros países de la región.