Rescatan con vida a niña de cinco años tras dos días bajo los escombros en Nepal
Un gato atrapado alertó a los equipos de rescate sobre la ubicación de la menor en el distrito de Ruswa
Una niña de cinco años identificada como Manisha fue rescatada con vida el viernes, dos días después de las riadas repentinas que devastaron zonas de Nepal, y se reencontró con sus padres en un hospital de Katmandú. El Hospital Universitario de Katmandú confirmó a la cadena BBC que la menor se encuentra en estado estable tras el hallazgo.
El caso ilustra la magnitud de la catástrofe que golpeó al país y la dificultad de las labores de búsqueda en zonas remotas del Himalaya, donde los deslizamientos sepultaron viviendas y caminos. La supervivencia de Manisha, tras casi 48 horas atrapada, se suma a los reportes de decenas de desaparecidos que las autoridades nepalíes aún intentan localizar.
Sanju Khatri, agente de la Fuerza Armada de Policía de Nepal, relató que los equipos de rescate operaban cerca de la localidad de Syabrubesi, en el distrito de Ruswa, cuando creyeron escuchar el maullido de un gato atrapado bajo los escombros. Al revisar la zona y retirar los restos, encontraron a la niña con vida.
El rescate tomó cerca de dos horas. Un responsable del Hospital Universitario de Katmandú explicó que Manisha estaba consciente pero apenas respondía al ser extraída. Las malas condiciones meteorológicas impidieron el envío de un helicóptero solicitado por el equipo en el lugar, por lo que la trasladaron primero a un campamento de rescate.
En el campamento, los socorristas le dieron agua y, tras recuperar la conciencia, comenzaron a alimentarla con agua de arroz hervido para reanimarla. La niña, descrita como traumatizada por la experiencia, fue trasladada en avión el sábado por la tarde al servicio de urgencias pediátricas del Hospital Universitario de Katmandú.
El hospital informó en una actualización difundida el domingo que Manisha continúa en recuperación. Las autoridades nepalíes mantienen labores de búsqueda en las zonas afectadas por las riadas, mientras persiste la preocupación por el número de personas aún reportadas como desaparecidas.