Robo hormiga golpea al comercio en Yucatán y consume hasta 5% de las ganancias
El robo hormiga se mantiene como uno de los problemas silenciosos que afectan al comercio en Yucatán, particularmente a las micro, pequeñas y medianas empresas, donde la desaparición constante de mercancía puede representar pérdidas de entre 3 y 5 por ciento de las ganancias de los establecimientos.
Aunque cada sustracción puede parecer de poco valor, su acumulación durante semanas o meses termina teniendo un impacto considerable en las finanzas de los negocios. Los pequeños establecimientos son especialmente vulnerables debido a que generalmente operan con márgenes reducidos y cuentan con una capacidad limitada para absorber este tipo de pérdidas.
José Enrique Molina Casares, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán y de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Mérida (Canaco Servytur), señaló que este fenómeno no es nuevo para el sector comercial y requiere atención permanente por parte de propietarios y trabajadores.
“El robo hormiga es una situación histórica que los comerciantes deben cuidar de cerca”, señaló el dirigente empresarial al referirse a la necesidad de mantener una supervisión constante sobre productos e inventarios.
A diferencia de otros delitos en los que la pérdida puede identificarse inmediatamente, el robo hormiga suele pasar desapercibido. En numerosos casos, los comerciantes descubren faltantes al realizar inventarios sin poder determinar con exactitud cuándo desapareció la mercancía o quién fue responsable.
Esta situación puede afectar directamente el capital disponible para reponer productos, cubrir gastos operativos, pagar servicios y mantener funcionando el establecimiento. En los negocios de menor tamaño, una pérdida constante incluso puede poner en riesgo su viabilidad financiera.
Ante este escenario, representantes del sector empresarial han insistido en fortalecer los sistemas de control interno, mejorar el manejo de almacenes y realizar revisiones frecuentes de inventarios. El CCE y la Canaco Mérida también han promovido capacitaciones para empresarios y trabajadores con el objetivo de detectar anomalías y evitar que pequeñas pérdidas terminen convirtiéndose en afectaciones mayores.
El robo hormiga, además, se suma a otras dificultades que enfrenta actualmente el comercio formal, como el incremento de los costos operativos, la informalidad y la venta de mercancía ilegal a través de redes sociales y plataformas digitales.
Para los empresarios establecidos, esta última práctica representa una competencia desigual, debido a que los comercios formales deben cumplir con obligaciones fiscales, pago de renta, energía eléctrica, seguridad social y otros costos relacionados con su operación.
El sector empresarial considera que prevenir las pérdidas dentro de los propios establecimientos será fundamental para proteger especialmente a las Mipymes. Una mercancía que desaparece de manera aislada puede parecer insignificante, pero cuando el problema se repite de manera constante puede convertirse en un golpe considerable para las ganancias y estabilidad de cualquier negocio.