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Rusia endurece la seguridad aérea y restringe los vuelos sobre Moscú

Por La Revista Peninsular · 22/7/2026 09:48
Rusia endurece la seguridad aérea y restringe los vuelos sobre Moscú

Rusia implementó nuevas restricciones para la aviación civil en el espacio aéreo de Moscú, entre las que se encuentran la reducción de la altitud máxima permitida y la prohibición de vuelos de tránsito sobre la capital. Las autoridades sostienen que las disposiciones buscan reforzar la seguridad aérea en una zona afectada durante los últimos meses por constantes amenazas y modificaciones operativas.

La Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia, conocida como Rosaviatsia, redujo la altitud máxima para las aeronaves civiles de 8 mil 550 a 4 mil 900 metros. La medida se aplicará, al menos, hasta el próximo 26 de agosto en las zonas cercanas a los aeropuertos internacionales de Sheremétievo, Vnúkovo y Domodédovo, los principales puntos de conexión aérea de la capital rusa.

Las nuevas reglas comenzaron a aplicarse desde el 11 de julio, aunque fueron dadas a conocer públicamente después de que el diario ruso Kommersant informara sobre los cambios. De acuerdo con fuentes de Rosaviatsia citadas por el periódico, “las medidas se tomaron para garantizar la seguridad de los vuelos”.

La prohibición de los vuelos de tránsito significa que las aeronaves que no tengan como destino alguno de los aeropuertos de Moscú deberán evitar atravesar el espacio aéreo de la capital. Con ello, las autoridades pretenden disminuir el número de aviones que circulan simultáneamente por la zona y facilitar el control de las operaciones.

Los cambios fueron impulsados por el Ministerio de Defensa de Rusia. La reducción de la altitud máxima también permitiría que las aeronaves puedan descender y aterrizar con mayor rapidez en caso de una emergencia. Sin embargo, especialistas y representantes de aerolíneas consideran que estas disposiciones podrían generar consecuencias económicas y operativas para el sector.

Volar a menor altitud aumenta el consumo de combustible debido a que las aeronaves enfrentan una mayor resistencia del aire. También puede prolongar los tiempos de vuelo y elevar los riesgos relacionados con encuentros entre aviones o impactos con aves, especialmente durante las fases de aproximación y descenso.

Estas restricciones se suman a otras disposiciones adoptadas recientemente. En junio, Rosaviatsia estableció que las avionetas, aeronaves ligeras y drones debían operar por encima de los 5 mil 200 metros en Moscú y varias regiones cercanas, una altitud que resulta imposible de alcanzar para la mayoría de estos vehículos. Las autoridades relacionaron aquella decisión con los constantes ataques de drones ucranianos contra territorio ruso.

El endurecimiento de las medidas ocurre en un momento complicado para la aviación rusa. Algunas compañías han advertido sobre problemas de abastecimiento de combustible, mientras que los ataques contra infraestructura petrolera han incrementado la presión sobre las operaciones aéreas. A ello se suman el cierre frecuente de aeropuertos, las modificaciones de rutas y las dificultades para conseguir piezas de repuesto debido a las sanciones internacionales.

Aunque las restricciones actuales tienen una fecha de conclusión, fuentes consultadas por Kommersant consideran que podrían prolongarse e incluso extenderse a otras regiones del país. De concretarse, las aerolíneas tendrían que modificar sus rutas, ajustar sus tiempos de operación y enfrentar mayores costos en medio de una situación financiera cada vez más compleja.

Las decisiones muestran cómo el conflicto entre Rusia y Ucrania continúa teniendo efectos fuera del campo de batalla. El espacio aéreo de Moscú se ha convertido en una zona sometida a controles cada vez más estrictos, mientras las autoridades buscan reducir los riesgos de seguridad sin paralizar por completo las operaciones comerciales.

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