Segob pide a EU frenar envío de mexicanos deportados a terceros países
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, solicitó al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, que los ciudadanos mexicanos deportados desde territorio estadounidense sean enviados directamente a México y no trasladados previamente a terceros países.
Durante una conferencia de prensa este viernes, la funcionaria explicó que sostuvo un encuentro con el representante diplomático estadounidense para abordar el tema migratorio, luego de que se registraran casos de mexicanos enviados a naciones como Guatemala, Honduras y Costa Rica antes de regresar a territorio nacional.
Rodríguez aseguró que el Gobierno de México respeta las decisiones adoptadas por otros países en materia migratoria, aunque manifestó su desacuerdo con este procedimiento cuando involucra a ciudadanos mexicanos.
“Nosotros manifestamos que respetamos las decisiones que tomen en otros países en política migratoria, pero que no compartimos que nuestros connacionales sean trasladados a un tercer país antes de llegar a México, puesto que nosotros los estamos recibiendo de manera directa”, declaró.
La titular de la Secretaría de Gobernación señaló que el planteamiento fue realizado de manera “firme y respetuosa” durante la conversación con Johnson, en medio de la coordinación bilateral que mantienen ambos gobiernos para atender asuntos relacionados con la movilidad de personas en la frontera.
Durante el encuentro también se revisaron las cifras de migración irregular hacia Estados Unidos. Rodríguez afirmó que el número de mexicanos y ciudadanos de otras nacionalidades que cruzan por la frontera norte de manera irregular ha disminuido 96%.
La funcionaria agregó que mantiene comunicación cotidiana con integrantes del equipo del embajador estadounidense para tratar asuntos relacionados con migración, seguridad y comercio, aunque hasta el momento no existe una fecha definida para una nueva reunión con Johnson.
La petición ocurre en un contexto de mayor presión sobre la política migratoria estadounidense desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, mientras México busca garantizar que los procesos de deportación de sus ciudadanos concluyan directamente en territorio nacional.