Seguridad también es identidad
Carlos E. Bojórquez Urzaiz
Ilustración: Paloma Milla
Yucatán es reconocido a nivel nacional como un estado pacífico y seguro. Parecería algo natural. Decimos que vivimos en una de las entidades más seguras de México como si se tratara de una condición perdurable. Pero ninguna sociedad permanece en paz por inercia.
La seguridad tiene ese mismo sentido. Es el resultado de una construcción social y de la clara conciencia de elegir vivir así, en paz. Es decir, la forma en que nos relacionamos socialmente, de entender la vida comunitaria, de respetar al otro y de reconocer que el espacio público también nos permanece. Esa es una de las mayores fortalezas de nuestra identidad yucateca.
Pero no debemos olvidar que la sociedad no es estática, que por su misma naturaleza siempre está en constante cambio. Crecen nuestras ciudades y comunidades, existen movimientos de la población, y con ello se establecen también nuevas dinámicas de vida con su respectivo impacto económico, al mismo tiempo que emergen nuevos retos.
En nuestro estado, la perspectiva del Renacimiento Maya que encabeza el gobernador Huacho Díaz Mena entiende que el tema de seguridad no solo se trata del número de patrullas, cámaras de vigilancia o el tamaño de una corporación policial. En ese sentido se cumple a cabalidad.
La paz comienza desde mucho antes. Comienza con firmes políticas públicas que permiten que una adolescente encuentre apoyo para continuar estudiando, que un joven tenga alternativas distintas a la violencia, que una familia acceda a mejores condiciones de vida. Desde ahí comienza a construirse la seguridad que nos caracteriza como pueblo yucateco.
En ese sentido, el Humanismo Mexicano de la Cuarta Transformación plantea una diferencia de fondo. La seguridad no se construye únicamente conteniendo el delito, sino atendiendo las causas que lo originan. La justicia social deja de ser un discurso paralelo para convertirse en una política de prevención a través de la cultura, la educación, el arte y, sobre todo, formas eficientes para comunicarnos y entendernos.
Hoy nuestro estado sigue siendo un referente nacional en seguridad porque, precisamente, la paz forma parte de nuestra identidad como yucatecos. Gozamos de una paz no heredada, sino que se construye día a día. Se defiende con instituciones sólidas como la Secretaría de Seguridad Pública, pero también con igualdad, con oportunidades y con la convicción de que la seguridad es un derecho de todas y todos.
Esa es la mejor manera de proteger aquello que los yucatecos reconocemos como parte de nuestra propia identidad.