Tragedia en Bangkok: aumenta a 30 la cifra de muertos por incendio en un bar
El número de personas fallecidas por el incendio registrado en un bar con música en vivo de Bangkok aumentó a 30, mientras las autoridades tailandesas continúan investigando las causas de la tragedia y posibles incumplimientos a las normas de seguridad. Más de 70 personas resultaron heridas y 24 permanecían en estado crítico hasta este martes.
El siniestro ocurrió poco antes de la medianoche del domingo en el establecimiento Rong Beer Na Ladprao, ubicado en la zona de Chatuchak, al norte de la capital de Tailandia. Las llamas se propagaron rápidamente por el inmueble de una sola planta, mientras testigos señalaron que antes del fuego se escuchó una explosión y posteriormente una ráfaga horizontal de llamas y humo cubrió el lugar. Los bomberos necesitaron aproximadamente media hora para controlar el incendio.
Las autoridades informaron que la mayoría de las víctimas fueron encontradas dentro de baños sin ventanas. Se presume que varias personas buscaron refugio en esos espacios ante la velocidad con la que avanzaban las llamas y la acumulación de humo, pero posteriormente quedaron atrapadas sin una ruta de escape segura.
El establecimiento se presentaba como una cervecería o salón de cerveza con capacidad para recibir hasta 600 clientes, aunque hasta el momento no se ha determinado cuántas personas se encontraban en el interior cuando comenzó el incendio. El lugar ofrecía alimentos, bebidas, música en vivo y transmisiones de partidos de futbol, por lo que solía recibir una gran cantidad de visitantes durante los fines de semana.
Las primeras investigaciones apuntan a que un cortocircuito en un aparato de aire acondicionado instalado en el techo pudo haber provocado el fuego. Sin embargo, las autoridades también analizan si algunas salidas se encontraban obstruidas y si los materiales utilizados en la decoración del escenario y en el aislamiento acústico favorecieron la rápida propagación de las llamas.
El inmueble había superado una inspección de seguridad realizada en abril, situación que ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos de supervisión y el cumplimiento efectivo de las normas. Además, el negocio estaba registrado como restaurante con música en vivo y no como establecimiento de entretenimiento, clasificación que podría haberle permitido operar sin sujetarse a requisitos de seguridad más estrictos.
Ante la magnitud del desastre, el gobernador de Bangkok, Chadchart Sittipunt, ordenó una revisión general de establecimientos similares para detectar riesgos y verificar sus condiciones de operación. La administración de la ciudad también incrementará las inspecciones aleatorias y reforzará la aplicación de las leyes vigentes en materia de protección contra incendios.
La policía tailandesa ha entrevistado a 34 personas como parte de las indagatorias y determinará posibles cargos una vez que reúna las pruebas necesarias. Entre las líneas de investigación se encuentra una eventual negligencia relacionada con las salidas de emergencia, el uso de materiales inflamables y las condiciones internas del inmueble. El propietario del establecimiento se encuentra hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos.
Especialistas en ingeniería señalaron que factores como los techos bajos, la ventilación limitada y la posible presencia de espuma decorativa sin tratamiento retardante pudieron provocar una rápida acumulación de humo tóxico. Estas condiciones habrían reducido considerablemente el tiempo disponible para que los asistentes abandonaran el establecimiento.
Mientras las investigaciones avanzan, familiares y amigos de las víctimas acudieron al Instituto de Medicina Forense de Bangkok para identificar y recibir los cuerpos de sus seres queridos. En el exterior del establecimiento, ciudadanos colocaron flores y mensajes de condolencia en memoria de las personas fallecidas.
La administración del bar difundió un mensaje en el que lamentó los hechos, expresó sus condolencias a las familias y aseguró que colaborará con las autoridades. No obstante, la tragedia ha provocado indignación y nuevas exigencias para fortalecer la vigilancia en centros nocturnos, bares y espacios de entretenimiento de la capital tailandesa.
El incendio es considerado el más mortal ocurrido en un bar de Bangkok en los últimos 17 años y ha reabierto el debate sobre la eficacia de las inspecciones, la correcta clasificación de los establecimientos y la necesidad de garantizar que las rutas de evacuación permanezcan despejadas. Las autoridades buscan determinar responsabilidades y evitar que una tragedia de esta magnitud vuelva a repetirse.