Transporte marítimo se encarece casi 70% y empresarios alertan por incertidumbre arancelaria
El costo promedio del transporte internacional de contenedores por vía marítima registró un incremento cercano al 70% respecto al año pasado, una situación que comienza a generar preocupación entre empresarios del sector ante las tensiones geopolíticas, la incertidumbre comercial con Estados Unidos y las deficiencias que todavía enfrenta la infraestructura logística de México.
José Manuel Urreta Ortega, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (Cameintram), explicó que uno de los principales factores detrás del encarecimiento ha sido la escalada de las hostilidades en Medio Oriente, particularmente el conflicto entre Irán y Estados Unidos, cuyos efectos se han reflejado directamente en el transporte marítimo internacional. De acuerdo con el organismo empresarial, el aumento se observa en el comportamiento del Índice Mundial de Contenedores.
El panorama también ha provocado una reducción en las expectativas sobre el movimiento internacional de mercancías. La Cameintram estima que el volumen de contenedores movilizados podría registrar disminuciones de entre 3% y 6%, mientras la economía mundial permanece expuesta a nuevas presiones inflacionarias relacionadas con los precios del petróleo y otras materias primas.
A los conflictos internacionales se suma la incertidumbre comercial entre México y Estados Unidos. Los empresarios advierten que las revisiones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como los constantes cambios en la política arancelaria estadounidense, dificultan la planeación de inversiones y operaciones a largo plazo. Ante la falta de certeza sobre las condiciones comerciales, algunas compañías pueden optar por retrasar o detener nuevos proyectos.
Otro elemento que preocupa al sector marítimo es el comportamiento del peso mexicano. La Cameintram señaló que la fortaleza de la moneda nacional, situada alrededor de los 17.55 pesos por dólar cuando se realizaron las declaraciones, puede contribuir a contener algunas presiones inflacionarias; sin embargo, también provoca que determinados productos mexicanos resulten más costosos para compradores internacionales, reduciendo su competitividad frente a mercancías procedentes de otros países.
Pese a este escenario, los empresarios reconocen oportunidades para México derivadas de la relocalización de cadenas de suministro, conocida como nearshoring. La cercanía geográfica con Estados Unidos y la integración comercial de América del Norte podrían favorecer la llegada de nuevas inversiones y convertir al país en un punto estratégico para empresas que buscan acercar sus centros de producción a sus principales mercados.
Sin embargo, aprovechar esa oportunidad requerirá mejorar las condiciones logísticas nacionales. México cuenta con 118 terminales portuarias distribuidas en sus dos litorales, pero persisten rezagos relacionados con digitalización, automatización, conectividad entre diferentes medios de transporte y eficiencia administrativa. A ello se agregan los tiempos de espera y las demoras en procesos aduaneros, factores que pueden aumentar los costos para importadores y exportadores.
Urreta Ortega sostuvo que “México puede consolidarse como destino preferente para la relocalización de cadenas de suministro en América del Norte”, aunque advirtió que para alcanzar ese objetivo es indispensable continuar desarrollando la capacidad logística y portuaria del país.
Frente al incremento de los costos internacionales, la Cameintram ha planteado la necesidad de modernizar las aduanas, mejorar la eficiencia de las operaciones portuarias y fortalecer el diálogo entre empresas y autoridades para ofrecer mayor certeza jurídica a las inversiones. Asimismo, considera necesario impulsar actividades como el cabotaje y la construcción naval como parte de una estrategia para fortalecer la economía y reducir las vulnerabilidades logísticas.
El aumento de casi 70% en el costo del transporte de contenedores muestra cómo los conflictos internacionales y las decisiones comerciales de las principales economías pueden trasladarse rápidamente a las cadenas de suministro. Para México, el desafío será mantener su competitividad y aprovechar su posición estratégica en América del Norte mientras enfrenta mayores costos, incertidumbre arancelaria y la necesidad de acelerar la modernización de sus puertos.