Un Yucatán más competitivo
Por Manuel Tejada Loría
El Plan Estatal de Desarrollo Renacimiento Maya 2024-2030 es la hoja de ruta que inscribió a
Yucatán como parte de la Cuarta Transformación. Las estrategias que el plan contiene, impulsadas
por el gobernador Joaquín Díaz Mena, refieren políticas públicas que devuelven el carácter
primordial de atender las necesidades de la población anteponiendo las premisas de justicia social
y prosperidad compartida.
El cambio es sustancial. Se están haciendo las cosas con orden y en consonancia con el Plan
Nacional de Desarrollo, por lo que el trabajo en coordinación con la Presidenta Claudia Sheinbaum
ha contribuido a fortalecer la idea de conducir nuestro estado hacia un futuro de bienestar.
La punta de lanza de este plan estatal son los Proyectos Estratégicos que robustecerán la
economía de Yucatán. Se trata de proyectos que resuenan y se construyen al unísono, en un
concierto de modernización y fortalecimiento de infraestructura que impulsarán la inversión y, por
ende, el empleo.
Nos referimos a proyectos estratégicos como el Puerto de Altura de Progreso, cuyas primeras
fases e inversiones, han ampliado el canal de navegación para recibir embarcaciones de mayor
capacidad. Con la ampliación del muelle de cruceros y el fortalecimiento de la terminal marítima se
podrá recibir más de un millón de pasajeros al año con la derrama económica que esto representará
para las familias yucatecas.
Este proyecto estratégico no se desarrolla de manera fragmentada sino más bien se articula
con otros que en simultaneo continúan avanzando en su construcción. Nos referimos a los Polos de
Desarrollo para el Bienestar de Progreso y Mérida, así como el Parque Industrial Renacimiento
Maya, en Poxilá, que fortalecerán la atracción de inversiones y la competitividad logística, además
de la consecuente generación de empleos.
Los ramales del Tren Maya de Carga serán los que conecten cada uno de estos Proyectos
Estratégicos, ofreciendo mayor movilidad al intercambio comercial y abriendo una puerta para
negocios provenientes de otras latitudes hacia México. Por eso Yucatán se vislumbra como una
entidad competitiva que generará más y mejores oportunidades para quienes aquí vivimos.
No perdamos de vista el carácter integral del Renacimiento Maya que también contempla
proyectos en materia energética, vital para el dinamismo de todo este circuito destinado a
transformar positivamente la economía yucateca. El suministro energético es una prioridad
impostergable y, en este sentido, se ha informado que la planta de Ciclo Combinado Mérida IV ya
opera al 100%, mientras que la planta de Valladolid está sujeta a la conclusión del gasoducto que
permitirá el suministro de gas natural.
Como quedó de manifiesto en la visita más reciente de la Presidenta Sheinbaum a Yucatán para
rendir cuentas por su segundo año de gobierno, la Cuarta Transformación en Yucatán va siendo
tangible a través del Renacimiento Maya. El Yucatán que nuestros abuelos soñaron, y que
anhelamos para las próximas generaciones, ya se construye con infraestructura, inversión, empleo
y bienestar.
He aquí el principal desafío: asegurar que las ventajas estratégicas de nuestro estado se
conviertan en oportunidades concretas para las familias yucatecas. Con ello, Yucatán será más
competitivo, manteniendo el sentido social que da sustento a una verdadera prosperidad
compartida, tal y como Felipe Carrillo Puerto declaró al periodista hondureño Salatiel Rosales en
una entrevista realizada en septiembre de 1922